Auditar una ficha de Google no es repasar si están el teléfono y el horario. Es comprobar, en un orden concreto, que la ficha puede competir: que tiene derecho a existir, que dice la verdad, que está bien clasificada, que su reputación se ha construido de forma limpia y que lo que pasa en ella se puede medir.
Este es el recorrido que seguimos nosotros, en el orden en que lo hacemos. Puedes aplicarlo por tu cuenta con la ficha delante y una hoja en blanco. Al final tendrás una lista de correcciones ordenada por lo que de verdad bloquea, no por lo que salta a la vista.
Antes de empezar, conviene tener claro qué decide Google. En su ayuda lo resume en tres factores: relevancia («el grado de coincidencia de un Perfil de Empresa con lo que busca un usuario»), distancia («la separación que hay entre cada empresa y el cliente que hace la búsqueda») y prominencia («lo conocida que es una empresa»). Y añade una frase que conviene recordar cuando alguien te prometa el primer puesto: «No se puede solicitar ni pagar por obtener un mejor posicionamiento local en Google».
La distancia no se toca. La auditoría trabaja sobre las otras dos.
Paso 1. Elegibilidad, duplicados y verificación
Es el paso que casi todo el mundo se salta, y el único que puede invalidar todo lo demás.
- ¿El negocio cumple los requisitos? Google pide un local físico que los clientes puedan visitar o un negocio que se desplace hasta ellos. Las oficinas virtuales y los espacios de coworking no valen salvo que el negocio tenga señalización visible, atienda clientes allí en su horario y esté atendido por personal durante ese horario.
- ¿Hay una sola ficha? La norma es explícita: «solo debe haber un perfil por empresa», porque tener varios genera problemas con la información que se muestra. Busca el nombre del negocio, el teléfono y la dirección en Google Maps; los duplicados suelen venir de una ficha antigua creada por un empleado o generada automáticamente.
- ¿Está verificada? Sin verificar, la ficha existe pero no se gestiona: no se editan datos, no se responden reseñas ni se ven las estadísticas.
Si hay un duplicado o falta la verificación, para aquí. Optimizar una ficha que compite consigo misma es tirar el trabajo.
Paso 2. Nombre, dirección, teléfono y horarios
El nombre es donde más negocios se juegan una suspensión sin saberlo. Google pide el nombre real del negocio, «tal y como se usa de forma coherente en el establecimiento, la web y la papelería». Fuera del nombre quedan los eslóganes, los códigos de tienda, los símbolos de marca registrada, las mayúsculas completas, los horarios, los teléfonos, las URL y la información de servicios o ubicación.
Dicho de otro modo: «Reformas Martínez» sí; «Reformas Martínez · Baños y Cocinas en Madrid 24h» no. Añadir keywords al nombre funciona hasta que Google lo detecta, y entonces cuesta la ficha.
En la dirección, nada de apartados de correos. Si el negocio muestra dirección, Google espera señalización física permanente en ese punto. Si trabaja desplazándose, se configura como negocio de zona de servicio y se puede ocultar la dirección.
Comprueba después que nombre, dirección y teléfono coinciden exactamente con los de tu web. No «parecidos»: iguales. Y revisa los horarios especiales de festivos, que en España son un caso habitual de cliente que se planta en la puerta un día que está cerrado.
Paso 3. Categorías
La categoría principal es la señal de clasificación más importante de la ficha y la que más veces está mal puesta.
Google recomienda elegir la categoría principal que mejor describa la empresa y advierte: «No selecciones una categoría por cada producto o servicio». La prueba práctica es completar la frase «este negocio ES un…», no «este negocio tiene» ni «este negocio vende». Su propio ejemplo: una tienda de alimentación con panadería y charcutería elige «Tienda de alimentación» como principal y añade «Panadería» y «Charcutería» como adicionales.
Al revisar una ficha, mira las tres cosas:
- La principal describe la actividad central, no un servicio secundario ni el que más te gustaría vender.
- Las adicionales existen y son reales. Se pueden añadir varias —la versión en inglés de la ayuda fija el tope en nueve—, pero cada una debe corresponder a algo que el negocio hace de verdad.
- Las de la competencia que sale por encima. No para copiarlas, sino para detectar una categoría legítima que no habías considerado.
Paso 4. Servicios, zonas, atributos y descripción
Aquí se completa lo que la categoría no llega a decir:
- Servicios: lista los que prestas de verdad, con nombres que use un cliente, no jerga interna.
- Zonas de servicio: solo donde atiendes de verdad. Poner media provincia para «aparecer más» no amplía el alcance y sí deteriora la coherencia del negocio.
- Atributos: accesibilidad, aparcamiento, formas de pago, idiomas. Son filtros reales de búsqueda y muchos negocios los dejan vacíos.
- Descripción: qué haces, para quién y dónde. No es un espacio para repetir palabras clave.
Paso 5. Fotografías y publicaciones
Revisa que las fotos sean del negocio real y recientes: fachada reconocible desde la calle, interior, equipo y trabajo terminado. Una ficha con tres fotos genéricas de banco de imágenes transmite exactamente lo que parece.
En publicaciones, lo que se audita no es la cantidad sino si aportan algo —una novedad, un servicio, un aviso— y si el enlace lleva a una página útil. Si llevan tres años sin actualizarse, anótalo como señal de abandono, no como catástrofe.
Paso 6. Reseñas: cómo se han conseguido
Este paso es tan importante como el resto junto, porque un problema aquí no se arregla optimizando: acarrea restricciones sobre la ficha.
Las políticas de contenido de Google prohíben expresamente:
- Incentivar reseñas: «ofrecer incentivos, como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas».
- Filtrar por sentimiento: «desaconsejar o prohibir la publicación de reseñas negativas o solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva». Es decir, preguntar primero si el cliente está contento y mandar el enlace solo a los que dicen que sí.
- Poner cuotas al personal: «comerciantes que piden al personal que solicite a los clientes un número determinado de reseñas».
- Pedir reseñas con contenido dirigido, «por ejemplo, contenido en el que se identifique a un empleado».
Al auditar, la pregunta no es cuántas reseñas hay, sino cómo han llegado. Si el negocio usa sorteos, descuentos por reseñar o un formulario que separa contentos de descontentos, eso es lo primero que hay que parar.
Después mira lo demás: ritmo de llegada (veinte reseñas en dos días llaman la atención), proporción de respuestas, y si las negativas tienen una respuesta serena y concreta o ninguna.
Paso 7. La ficha y la web deben contar lo mismo
Una ficha bien puesta que envía a una portada genérica desaprovecha la visita.
- Página de destino: el enlace debe llevar a la página que responde a lo que buscaba esa persona, no siempre a la home.
- Coherencia: los servicios, las zonas y los datos de contacto de la ficha deben existir también en la web.
- Conversión: teléfono pulsable, WhatsApp si se usa, formulario corto y dirección con acceso al mapa.
- Etiquetado: pon parámetros UTM en el enlace de la ficha. Sin eso, en tu analítica las visitas desde Google Business Profile se mezclan con el resto del tráfico orgánico y no sabrás qué aporta.
Si al llegar aquí ves que el problema es la web y no la ficha, el orden de trabajo cambia: primero la base. Es lo mismo que contamos en cuánto cuesta el SEO para una pyme al separar diagnóstico, puesta en marcha y trabajo mensual.
Paso 8. Medición: qué mirar y qué no significa nada
La sección de rendimiento de la ficha da, entre otras, estas métricas: interacciones, búsquedas, vistas, indicaciones para llegar, llamadas, clics en la web, mensajes y reservas.
Dos detalles que conviene entender antes de sacar conclusiones, y que están en la propia ayuda de Google:
- En las vistas, «cada persona solo se puede contabilizar una vez al día». No son impresiones: son personas.
- Las búsquedas se actualizan a principios de cada mes y pueden tardar hasta cinco días en aparecer. Si miras el día 2 y ves poco, no ha pasado nada raro.
Y la distinción que más discusiones ahorra: una llamada registrada es una acción medible, no un cliente. Un clic en el teléfono cuenta igual si la persona colgó a los dos segundos. Sirve para comparar meses, no para presentar resultados de negocio. El lead lo confirma el negocio.
Antes de tocar nada, anota la línea base de los últimos 28 días. Sin ella no podrás demostrar después si algo mejoró.
Qué haríamos en PotencIA
Con una ficha por delante, nuestro orden es este:
- Comprobar elegibilidad, duplicados y verificación, porque cualquier hallazgo aquí cambia todo lo demás.
- Corregir lo que puede acarrear una restricción —nombre con extras, dirección que no corresponde, prácticas de reseñas prohibidas— antes que lo que solo mejora el rendimiento.
- Ordenar clasificación y contenido: categoría principal, adicionales, servicios, zonas reales y fotos del negocio.
- Conectar la ficha con la web y etiquetar el enlace para poder medir.
- Dejar línea base y un plan de 7, 30 y 90 días, que es exactamente lo que incluye la puesta en marcha de SEO local.
Una advertencia sobre nosotros mismos: PotencIA no presenta una ficha propia verificada en Google, y por eso no la usamos como caso ni la incluimos en nuestra auditoría interna. Preferimos decirlo a enseñar una captura de la ficha de otro.
Si prefieres empezar por un diagnóstico completo de la web y no solo de la ficha, eso es la Auditoría SEO; si quieres entender antes cómo encaja el SEO local dentro del servicio, está en la página de SEO.
Lista rápida para llevarte
- [ ] Una sola ficha, verificada y elegible.
- [ ] Nombre real, sin eslóganes, servicios ni ciudad añadidos.
- [ ] Dirección y teléfono idénticos a los de la web.
- [ ] Horarios normales y de festivos actualizados.
- [ ] Categoría principal que responde a «este negocio ES un…».
- [ ] Categorías adicionales reales, no una por producto.
- [ ] Servicios, zonas de servicio y atributos completos y ciertos.
- [ ] Fotos propias y recientes, incluida la fachada.
- [ ] Reseñas sin incentivos, sin filtrado previo y sin cuotas.
- [ ] Respuestas a las reseñas, especialmente a las negativas.
- [ ] Enlace a una página útil y etiquetado con UTM.
- [ ] Línea base de 28 días anotada antes de cambiar nada.
Fuentes
- Google Business Profile, Directrices para representar tu empresa en Google.
- Google Business Profile, Gestionar tu categoría empresarial.
- Google Business Profile, Consejos para mejorar el posicionamiento local en Google.
- Google Business Profile, Contenido prohibido y restringido.
- Google Business Profile, Consultar el rendimiento y las estadísticas de tu Perfil de Empresa.
Consultadas el 25 de agosto de 2026.

