Una keyword informacional y una keyword comercial no son dos listas separadas: son dos momentos de la misma persona. Quien busca «qué incluye una auditoría SEO» y quien busca «auditoría SEO precio» pueden ser el mismo negocio con dos semanas de diferencia. El trabajo no consiste en elegir entre unas y otras, sino en darle a cada una su URL y dejar un camino transitable entre las dos.
Cuando ese camino no existe pasa una de dos cosas, y las dos se ven a simple vista. O el blog acumula lecturas que no llevan a ninguna parte, o la página de servicio intenta explicar el tema entero y acaba siendo un artículo con un botón al final. Fallan por lo mismo: una sola URL intentando resolver dos intenciones distintas.
Aquí verás qué significa exactamente cada etiqueta y de dónde sale, por qué la clasificación no está en la keyword sino en lo que Google ya muestra, cómo se conectan las dos en la práctica y cuál es el error concreto que rompe la conexión.
De dónde salen estas etiquetas
Conviene saber qué es fuente y qué es jerga del sector, porque no todo lo que se repite en SEO viene del mismo sitio.
La clasificación original es académica y tiene autor y fecha: Andrei Broder la publicó en 2002 en A taxonomy of web search, dentro del boletín SIGIR de la ACM. Firmaba desde IBM Research, y el propio artículo aclara que casi todo el trabajo lo hizo antes, en AltaVista. Su propuesta fue dividir las búsquedas en tres clases según la intención (traducción propia):
- Navegacional. «La intención inmediata es llegar a un sitio concreto».
- Informacional. «La intención es adquirir cierta información que se supone presente en una o más páginas web».
- Transaccional. «La intención es realizar alguna actividad mediada por la web».
Broder midió además el reparto con dos métodos sobre AltaVista: una encuesta a usuarios entre el 26 de junio y el 3 de noviembre de 2001, con 3.190 respuestas válidas, y el análisis de una muestra del registro de consultas. En el registro le salió un 20 % de navegacionales, un 48 % de informacionales y un 30 % de transaccionales; en la encuesta, un 24,5 % de navegacionales y un mínimo del 22 % de transaccionales, que él mismo estimó más cerca del 36 % al leer las respuestas abiertas.
Dos cosas de esos números. La primera, que tienen veinticuatro años y son de otro buscador: sirven para entender la proporción del problema, no para planificar nada hoy. La segunda, y más importante: la palabra «comercial» no aparece en la taxonomía. Es una etiqueta del sector, añadida después para nombrar el tramo que va desde «entiendo el problema» hasta «voy a contratar». Que sea útil no la convierte en oficial, y por eso conviene no discutir sobre ella como si lo fuera.
Qué dice Google, que es distinto de lo que suele contarse
Google no publica una lista de tipos de keyword. Lo que sí publica son las directrices generales para evaluadores de calidad de la Búsqueda, en su versión del 11 de septiembre de 2025, donde explica a las personas que valoran resultados cómo pensar en la intención de una consulta. Su apartado 12.7 abre así (traducción propia): «Puede ser útil pensar en las consultas como poseedoras de una o más de las siguientes intenciones».
Las categorías que enumera no son las de Broder:
- Know. «La intención de una consulta Know es encontrar información o explorar un tema». Dentro hay un subtipo, Know Simple, para las que tienen una respuesta corta y única.
- Do. «La intención de una consulta Do es lograr un objetivo o realizar una actividad. El objetivo o la actividad puede ser descargar, comprar, obtener, entretenerse o interactuar con un sitio web o una aplicación».
- Website. «La intención de una consulta Website es localizar un sitio web o una página web concretos que el usuario ha pedido».
- Visit-in-person. Consultas en las que el usuario quiere acudir en persona a un negocio concreto o a una categoría de negocios.
Y ahora la frase que más trabajo ahorra, en el mismo apartado: «Ten en cuenta que la línea entre las consultas Do y Know a veces es borrosa, y algunas consultas encajan en ambas categorías. No te preocupes por diferenciarlas estrictamente». Más adelante, el apartado 12.7.5 lo remata: «Muchas consultas tienen más de una intención de usuario probable».
Si a los evaluadores de Google se les dice expresamente que no se obsesionen con la frontera, discutir en una reunión si «cuánto cuesta el SEO» es informacional o comercial es tiempo perdido. La pregunta útil no es qué etiqueta lleva la keyword, sino qué página haría falta para resolverla.
La clasificación no está en la keyword: está en lo que ya se muestra
Este es nuestro criterio de trabajo, y es de observación, no de teoría: antes de decidir el tipo de una búsqueda, la buscamos y miramos qué clase de páginas ocupan los primeros resultados.
Si arriba hay guías, definiciones y artículos, esa búsqueda pide contenido, aunque la keyword suene comercial. Si arriba hay páginas de servicio, listados y comparadores, pide una página comercial, aunque la keyword parezca una pregunta. No hay que interpretar nada: se mira el formato de lo que ya está posicionado y se responde con el mismo formato, mejor resuelto.
Tres avisos sobre esta lectura, para que no se convierta en otra superstición:
- Lo que ves no es lo que ve todo el mundo. Ubicación, idioma e historial cambian el resultado. Sirve para orientar la decisión, no para dar por cerrada una discusión.
- Una misma búsqueda puede admitir dos formatos. Es exactamente el caso de las intenciones múltiples que describe Google. Cuando pasa, se elige uno a conciencia y se cubre el otro desde otra URL.
- Cambia con el tiempo. Las directrices dedican un apartado entero (el 12.6) a que el significado de una consulta cambia con los años. Un mapa de keywords no es un documento que se escribe una vez.
Cómo se conectan de verdad
La conexión entre una keyword informacional y una comercial no es una idea abstracta: son tres decisiones concretas, y si falta una la cadena se corta.
- Una intención, una URL. El artículo resuelve la pregunta entera y no vende. La página comercial explica qué se compra, con alcance y precio, y no repite la explicación del artículo. Ninguna de las dos hace el trabajo de la otra.
- Un enlace en el momento en que la duda se resuelve. No al final por costumbre, sino en el punto del texto donde el lector deja de tener la duda y empieza a tener la decisión. Y con un texto de enlace que diga a dónde lleva: la guía de SEO para principiantes de Google recuerda que ese texto «proporciona a los usuarios y a Google información sobre la página enlazada».
- Un CTA proporcionado al momento. Un artículo que explica qué es algo y termina en «pide presupuesto» pide un salto que el lector todavía no ha dado. El destino correcto suele ser la página que explica el servicio, no el formulario.
Un ejemplo de esta misma web, que puedes recorrer entero: cuánto cuesta el SEO para una pyme responde una búsqueda con precio dentro, y desde ahí se llega al servicio SEO, donde están los planes con su alcance. Dos URLs, dos trabajos, un camino. Ni el artículo intenta cerrar la venta ni la página de servicio intenta ser una guía.
El error que rompe la conexión
Casi siempre es el mismo, y casi siempre nace de una buena intención: dos URLs distintas peleando por la misma intención. Un artículo del blog que explica el servicio y una página de servicio que explica el tema. Nadie lo decidió; se fueron pareciendo con el tiempo.
Google es explícito en que esto no es una infracción, pero tampoco es gratis. La propia guía de iniciación lo dice sin rodeos: «Tener contenido duplicado en tu sitio no supone una infracción de nuestras políticas de spam, pero puede ofrecer una mala experiencia de usuario». Y su documentación sobre cómo especificar una URL canónica explica por qué conviene consolidar páginas similares: entre otras razones, para «unificar las señales de páginas similares o duplicadas» y para «simplificar las métricas de seguimiento de un contenido concreto».
Traducido a lo que se nota: las dos páginas se reparten los enlaces y las menciones que deberían ir a una sola, y tú pierdes la capacidad de saber cuál está funcionando.
El error simétrico es menos comentado y sale más caro: una sola URL cargando con las dos intenciones. Una página de servicio que empieza con dos mil palabras de contexto antes de decir qué vende. Suele venir de querer posicionar por todo con una sola página, y termina resolviendo mal las dos búsquedas.
Hay una prueba rápida para detectar ambos casos. Coge las dos URLs, tapa el titular y lee el primer párrafo de cada una. Si podrías intercambiarlos sin que chirríe, no tienes dos páginas: tienes una escrita dos veces.
Cómo lo hacemos nosotros, con los números delante
Este blog trabaja sobre un mapa de búsquedas que vive en el repositorio de esta web, así que los datos son comprobables y no son una estimación.
El mapa tiene hoy 105 búsquedas asignadas. De ellas, 15 apuntan a una página comercial —las páginas de servicio y de producto— y 90 apuntan a una URL del blog. Por tipo de destino: 12 son de página comercial, 3 de página de producto, 49 son contenido informacional puro y 41 son contenido de apoyo comercial, que es la categoría intermedia donde vive casi todo el trabajo real.
Por intención, la distribución dice bastante del asunto de este artículo: 32 comerciales, 32 informacionales, 16 marcadas como informacional-comercial, 9 de diagnóstico, 5 comparativas y el resto repartidas entre categorías menores. Esa etiqueta mixta existe precisamente porque la frontera es borrosa, igual que reconoce Google. No es indecisión: es una tercera categoría con reglas propias, la de artículos que resuelven una duda real y además llevan a una decisión.
El calendario editorial tiene 130 piezas planificadas y esta es la número trece publicada. Cada fila fija, antes de escribir una sola línea, la intención, la keyword principal, la URL definitiva, la página comercial que refuerza y los enlaces internos previstos. Una keyword se asigna a una sola URL: si el tema ya está cubierto, no se publica un segundo artículo, se amplía el existente. Los criterios de calidad de cada pieza los desarrollamos en contenido SEO útil frente a contenido publicado por cumplir.
Lo que todavía no podemos enseñarte: qué proporción de este reparto acaba convirtiendo. El blog lleva doce días publicando y cualquier porcentaje que sacáramos de ahí sería marketing, no medición. Cuando exista una serie que signifique algo, la publicaremos salga como salga.
Cómo revisar tu propio mapa en una tarde
Sin herramientas de pago y sin gran ceremonia:
- Lista tus páginas comerciales. Una línea por cada una y, al lado, la búsqueda por la que quieres que aparezca. Si dos páginas comparten búsqueda, ya tienes el primer problema localizado.
- Apunta las cinco preguntas que más te hacen por teléfono o por WhatsApp. Son tus keywords informacionales, escritas por quien de verdad las busca. Salen gratis y son mejores que cualquier listado descargado.
- Busca cada una en Google y mira el formato de lo que sale. Anota si arriba hay artículos o páginas de servicio.
- Comprueba a dónde va cada búsqueda en tu web. Si una pregunta no tiene página, falta un artículo. Si tiene dos, sobra uno.
- Revisa un enlace por artículo. ¿Lleva a la página comercial correcta, en el punto correcto, con un texto que diga a dónde va?
Si en el paso 4 te aparecen varias páginas compitiendo, eso ya no se arregla escribiendo más: se arregla decidiendo cuál se queda. Es una de las cosas que revisa una auditoría SEO, donde la canibalización y el enlazado interno están dentro del alcance junto con el mapa de páginas comerciales, keywords e intención de búsqueda.
Qué mirar para saber si la conexión funciona
Dos señales, en este orden, y ninguna es el número de artículos publicados:
- Si el artículo aparece por las búsquedas que le tocan. Si un artículo informacional empieza a aparecer por búsquedas con «precio» o «contratar», no está mal posicionado: está mal asignado, y probablemente le está robando el sitio a tu página de servicio.
- Si alguien pasa del artículo a la página comercial. Es el único dato que mide de verdad la conexión. Antes de mirar nada más, conviene entender qué significan las métricas que vas a leer: eso lo desarrollamos en Search Console muestra impresiones pero pocos clics.
Cómo lo planteamos en PotencIA
En nuestro servicio SEO el mapa de búsquedas se decide antes de escribir. La Auditoría SEO, de 450 € sin IVA, incluye el bloque de páginas comerciales, keywords e intención de búsqueda, y el de contenido, canibalización y enlazado interno: sirve para saber qué tienes y qué se pisa. El Setup SEO, de 650 € sin IVA, incluye la estrategia inicial de búsquedas, la definición de la arquitectura objetivo y el calendario de los primeros 90 días, que es donde ese mapa se convierte en un plan con fechas.
A partir de ahí, los planes mensuales trabajan poco volumen a propósito: un bloque principal de contenido al mes en SEO Crecimiento, de 290 € al mes sin IVA, y hasta dos en SEO Autoridad, de 390 € al mes sin IVA. Preferimos una pieza que resuelva una intención con criterio a cuatro que se pisen entre ellas.
Y si estás decidiendo qué tipo de página necesitas para la parte comercial, esa pregunta tiene su propia respuesta en landing page o web corporativa.
La pregunta con la que conviene quedarse no es cuántas keywords tienes. Es si cada una de ellas tiene una sola casa, y si desde esa casa se puede llegar a la siguiente.
Fuentes consultadas
- Andrei Broder, A taxonomy of web search, ACM SIGIR Forum, volumen 36, número 2, 2002, páginas 3-10. Definiciones y estadísticas de la encuesta y del registro de AltaVista. Traducción propia de las citas. Consultado el 5 de septiembre de 2026.
- Google, Search Quality Rater Guidelines: General Guidelines, versión del 11 de septiembre de 2025, apartados 12.6 y 12.7 (incluidos 12.7.1, 12.7.2, 12.7.3 y 12.7.5). Traducción propia de las citas. Consultado el 5 de septiembre de 2026.
- Google Search Central, Guía de SEO para principiantes, actualizada el 18 de diciembre de 2025. Texto de enlace y contenido duplicado.
- Google Search Central, Cómo especificar una URL canónica con rel="canonical" y otros métodos, actualizada el 15 de julio de 2026. Motivos para consolidar páginas similares.
- PotencIA Soluciones, mapa keyword–URL y calendario editorial publicados en el repositorio de esta web, consultados el 5 de septiembre de 2026.

