El martes 8 de septiembre OpenAI publicó ChatGPT Images 2.5, su nuevo modelo de generación de imágenes, y lo puso a la vez en todos los planes de ChatGPT. No es una función que llegue primero a la edición cara y baje meses después: el anuncio dice que sale «across all tiers», en todos los niveles, el mismo día.
Para un negocio pequeño eso convierte una noticia de producto en una decisión de esta semana, porque los tres formatos que el propio anuncio pone de ejemplo —carteles, flyers y fotos de producto— son exactamente lo que una pyme externaliza o improvisa.
Aquí verás qué se ha anunciado, qué plantillas trae, quién es el dueño de la imagen que sale, qué lleva incrustado cada archivo y qué cuesta si en vez de usarlo a mano lo automatizas.
Una nota de método antes de empezar: las páginas de openai.com devuelven 403 a la lectura automatizada, así que la URL y la fecha se han confirmado en el RSS oficial de OpenAI y el contenido en la copia archivada de la Wayback Machine del 8 de septiembre. El anuncio solo está publicado en inglés y las traducciones son nuestras, con la cita original al lado cuando el matiz importa.
Qué ha anunciado OpenAI exactamente
El texto, fechado el 8 de septiembre de 2026 y clasificado como «Product», presenta Images 2.5 como un modelo con más detalle, edición más precisa y generación más rápida.
Los cambios que declara sobre el modelo anterior son cuatro:
- Fidelidad con fotos de referencia. Dice que conserva mejor a los sujetos de las fotos que le das, con iluminación y texturas más naturales.
- Edición quirúrgica. Afirma que edita «solo lo que has pedido» y deja el resto igual, incluso con fondos y sujetos complejos.
- Consistencia entre ediciones sucesivas. En conversaciones largas, cada cambio se apoya en el anterior sin degradar la imagen.
- Menos espera. Reduce la latencia «hasta un 50 %» frente a Images 2.0.
Ese último dato conviene leerlo como lo que es: una medición del propio fabricante, sin metodología publicada en el anuncio. Lo mismo vale para la cifra de contexto que abre el texto, más de 3.000 millones de imágenes por semana entre ChatGPT y los modelos de imagen de la API: es el número que declara OpenAI sobre su propio producto.
Lo que de verdad baja la barrera: plantillas y un lienzo
La parte accionable no está en el modelo, está en tres funciones de producto que quitan el problema de la página en blanco.
Plantillas. El anuncio dice que ahora se puede elegir un formato de partida «como "Poster" o "Merch"» y añadir después los detalles: la información que quieres transmitir, los elementos de diseño o el estilo. Antes, en el cuerpo del texto, cita los formatos más habituales: «flyers and product photos», flyers y fotos de producto.
Sketch. Es una función nueva para dibujar directamente dentro de ChatGPT y usar ese boceto como guía visual. Se activa escribiendo «@Sketch». El anuncio pone tres ejemplos: la distribución de una habitación, el contorno de una prenda o un garabato. La frase que resume la intención es «no necesitas ser un artista profesional».
Comentarios sobre la imagen. Ahora se pueden colocar comentarios directamente encima de la imagen para pedir una edición concreta en un punto concreto, en lugar de describir con palabras dónde está el problema.
Hay una cuarta, menor pero útil si trabajas con alguien: al compartir una imagen puedes incluir la petición que la generó, para que otra persona la reutilice con sus propias fotos y datos.
En qué plan y desde dónde
El anuncio es explícito en el alcance por plan: Images 2.5 «is rolling out today to ChatGPT, ChatGPT Work, and Codex users across all tiers on desktop, mobile, and web». Es decir, a los usuarios de ChatGPT, ChatGPT Work y Codex en todos los niveles, y en escritorio, móvil y web.
Sobre el alcance geográfico hay que ser honestos con lo que hay publicado. El anuncio no declara ninguna restricción por país ni excluye al Espacio Económico Europeo, y ChatGPT opera en España con normalidad, como ya vimos al analizar los anuncios de ChatGPT en España. Pero ausencia de aviso no es confirmación expresa, y eso es interpretación nuestra, no una declaración de OpenAI.
Y hay un hueco que no podemos cerrar hoy: el anuncio no publica cuántas imágenes entran en cada plan. Dice «todos los niveles», no dice el cupo de cada uno. El centro de ayuda de OpenAI, que es donde vivirían esos límites, devuelve 403 a la lectura automatizada, así que no lo damos por comprobado. Si el volumen es tu criterio de decisión, míralo dentro de tu cuenta antes de montar un proceso encima.
Esta vez sí está escrito de quién es la imagen
Hace dos días, al revisar la música generada con Lyria en Gemini, nos encontramos un silencio: ninguna página oficial decía si podías usar comercialmente la pista. Aquí la respuesta sí está por escrito, y en el documento que nos aplica.
Los Términos de Uso de Europa de OpenAI, actualizados el 16 de enero de 2026 y que rigen para quien reside en el Espacio Económico Europeo, dicen en el apartado de propiedad del contenido que, entre tú y OpenAI y en la medida en que lo permita la ley aplicable, tú conservas tus derechos sobre lo que aportas y eres propietario del resultado. La frase sigue: «We hereby assign to you all our right, title, and interest, if any, in and to Output», te cedemos todo derecho, título e interés que podamos tener sobre el resultado.
Eso responde la pregunta comercial. Pero el mismo documento pone el matiz en el párrafo siguiente, y es el que hay que entender antes de convertir una imagen en tu identidad de marca:
Hecho: los términos advierten de que, por la naturaleza de estos servicios, el resultado «puede no ser único» y otros usuarios pueden recibir uno similar. Y aclaran que la cesión no alcanza al resultado de otros usuarios.
Interpretación de PotencIA, no declaración de OpenAI: ser propietario no es lo mismo que tener exclusividad. Para un cartel de una promoción de temporada o una foto de producto para una ficha, eso da igual. Para un logotipo, un símbolo que pienses registrar o cualquier elemento sobre el que necesites poder excluir a un tercero, no da igual en absoluto. Nada de esto es asesoramiento jurídico; es la lectura de lo que estaba publicado a 9 de septiembre de 2026.
Un tercer apunte del mismo documento, porque afecta a lo que subes: OpenAI dice que puede usar tu contenido para prestar y mejorar sus servicios, y que si no quieres que se use para entrenar sus modelos tienes que desactivarlo tú en los ajustes de la cuenta. Es una opción de salida, no la opción por defecto. Si vas a subir fotos de clientes, de empleados o de producto no publicado, esa casilla se revisa antes, no después.
Toda imagen sale marcada
Está en el apartado de seguridad del anuncio y es un hecho, no una advertencia nuestra: OpenAI dice que sigue usando metadatos C2PA y marca de agua invisible para ayudar a identificar las imágenes hechas con sus herramientas. Añade que hay comprobaciones sobre las peticiones y sobre las imágenes para evitar resultados dañinos.
La consecuencia práctica es la misma que señalábamos con la música generada: la procedencia es comprobable por terceros. Puedes usar la imagen, pero no puedes construir nada sobre la idea de hacerla pasar por una fotografía real. Si tu sector vive de mostrar producto real —hostelería, reforma, taller, alimentación—, esto tiene una lectura incómoda que conviene decidir en frío: una foto generada de un plato que no existe es un problema de confianza mucho antes que un problema legal.
Si lo automatizas: qué cuesta
Para quien no lo va a usar a mano sino dentro de un proceso, OpenAI ha publicado dos modelos en la API.
GPT-Image-2.5 Flare es el que el anuncio marca como opción por defecto para la mayoría de aplicaciones: misma mejora de calidad y edición, y según OpenAI mejores imágenes que GPT-Image-2 con un 50 % menos de latencia. GPT-Image-2.5 Sunburst se presenta para trabajo visual premium, con más precisión entre ediciones y tiempos de generación más largos.
Los precios estándar, comprobados hoy en la página de precios de la plataforma de OpenAI, son por millón de tokens: 8 dólares la entrada de imagen, 2 la entrada de imagen en caché y 30 la salida; y 5 dólares la entrada de texto, con 1,25 en caché.
Aquí hay un detalle que el anuncio no subraya y la tabla sí: los dos modelos figuran con el mismo precio por token. Sunburst no es el modelo caro y Flare el barato. La diferencia que declara OpenAI entre ellos es el tiempo de generación y el grado de control, no la tarifa unitaria.
Dos avisos para no hacer cuentas de más. Uno: son precios por token, y la propia página remite a una calculadora dentro de la guía de generación de imágenes para estimar lo que cuesta una imagen; el precio por millón de tokens no te dice solo lo que te va a costar un cartel. Dos: son dólares, y a eso hay que sumarle lo que corresponda por tu situación fiscal.
Lo que no es evidencia
El anuncio incluye valoraciones de cuatro empresas que ya usan los modelos: Higgsfield AI, Adobe, Manus y Runway. Son útiles para entender los casos de uso que OpenAI quiere empujar, pero son clientes seleccionados por el propio fabricante para su propio lanzamiento. No son una evaluación independiente y no las tratamos como tal.
Qué haríamos esta semana
Si tienes un negocio pequeño y esto te interesa, el orden que tiene sentido es este:
- Prueba primero el caso más aburrido y más rentable: la foto de producto. Sube una foto real de algo que vendas y pide solo cambiar el fondo. Es el escenario donde la mejora que anuncia OpenAI —editar solo lo pedido sin tocar el resto— se nota y se comprueba en un minuto.
- Revisa la casilla de entrenamiento antes de subir nada sensible. Especialmente si en las imágenes salen personas identificables o producto que aún no has lanzado.
- Deja fuera el logotipo. Plantillas y bocetos son estupendos para un cartel de temporada. Para tu identidad de marca, el aviso de que el resultado puede no ser único es motivo suficiente para no hacerlo así.
- Guarda la petición que te funcionó. La coherencia visual entre piezas se consigue reutilizando la descripción, no repitiéndola de memoria.
Y el límite honesto: esto te resuelve la imagen, no la página. Una foto de producto mejor no arregla una web que no explica a qué te dedicas, igual que un buen contenido no se sostiene sobre relleno. Si el problema es que la gente entra y se va, lo que hay que revisar es qué debe tener la portada para conseguir contactos y qué incluye de verdad una web corporativa. La imagen es el último 10 % de ese trabajo, no el primero.
