Pedidos por WhatsApp para distribuidores de hostelería. Tus clientes piden como siempre. Tú lo recibes ordenado.
Restaurantes, bares y obradores te piden por WhatsApp, con prisa y muchas veces por nota de voz. PotencIA Pedidos lo convierte en un pedido con las líneas de tu catálogo, lo confirma con el cliente y lo deja en tu panel para validar, pesar y repartir.
En fase piloto: el producto está desplegado y buscamos los primeros distribuidores para ponerlo en marcha con sus clientes reales. No cobra ni factura: eso sigue en tu programa de siempre.

Lo que escribe un cliente de hostelería por WhatsApp
- lo mismo que el viernes
- ponme 4 kilos más de lo de siempre
- la 2 que sean 5
- ¿me llega mañana antes de las 10?
- quita lo último
- nota de voz de 40 segundos desde la cocina
- confirmo
- ¿qué tenéis hoy fuera de carta?
Ejemplos del tipo de mensaje que recibe un distribuidor. Ilustran la intención; no son mensajes de clientes reales.
Entra una nota de voz. Sale un pedido validado.
Un pedido de hostelería de principio a fin: a la izquierda, lo que escribe tu cliente por WhatsApp; a la derecha, lo que ve tu equipo en el panel de PotencIA Pedidos.
Un cliente de hostelería manda una nota de voz con su pedido. PotencIA la transcribe, le devuelve un resumen numerado, el cliente corrige la línea 2 y confirma, y el pedido entra en el panel pendiente de validar hasta que el distribuidor lo valida.
- 1El cliente pide
- 2PotencIA prepara
- 3El cliente confirma
- 4Tu equipo valida
Demostración con datos de ejemplo: los nombres, locales y mensajes no son de clientes reales.
Cuatro cosas que un chatbot de tienda no resuelve
Un pedido de hostelería no es una compra online: se manda deprisa, se corrige, va a peso y depende de la ruta de reparto. PotencIA Pedidos está construido para eso.
El pedido llega como lo manda la cocina
Un chef no rellena formularios: escribe deprisa o manda una nota de voz entre servicio y servicio. PotencIA Pedidos entiende las dos cosas, transcribe el audio y lo guarda junto al pedido, para que siempre se pueda volver a lo que se pidió de verdad.
Un solo resumen, numerado y corregible
Antes de cerrar, el cliente recibe un único resumen con cada línea numerada y puede corregirla por número. El pedido solo se da por hecho con una confirmación explícita, así que no hay pedidos a medias ni malentendidos sobre qué entró.
Lo pedido no siempre es lo servido
Cuando el producto va a peso, el panel separa lo que pidió el cliente de lo que se sirvió: se anotan los gramos reales y sale el albarán valorado para imprimir.
El reparto manda en el calendario
Cada local tiene su ruta, su hora de corte y su calendario. El asistente calcula cuándo llega el pedido con esas reglas, y el panel enseña el reparto de cada día agrupado por rutas.
De un WhatsApp a un pedido validado
El mismo motor que el resto de PotencIA, con un panel pensado para el día a día de un almacén: por validar, reparto de hoy, incidencias, pesada, catálogo y clientes.
El cliente pide
Por WhatsApp, como siempre
El asistente reconoce el número y el local de quien escribe, y avisa desde el primer mensaje de que es un asistente automático. Un número que no conoce pasa a una persona de tu equipo.PotencIA prepara
El pedido, ordenado y confirmado
Convierte el mensaje o la nota de voz en líneas de tu catálogo, propone la fecha de reparto según la ruta y la hora de corte, y espera la confirmación del cliente.Tu equipo valida
Nada sale sin que lo mires
Cada pedido entra en el panel como pendiente de validar. Lo validas, lo validas con cambios o lo rechazas de un toque, y el cliente recibe el aviso.
Todo lo que hoy está en libretas y chats sueltos
Lo que ya hace el panel de PotencIA Pedidos, sin integraciones a medida.
Inicio y pedidos
Lo que falta por validar, el reparto de hoy por rutas y las incidencias abiertas, en la primera pantalla. Cada pedido se puede ver por día y por ruta.
Catálogo y clientes
Precios, existencias, alias con los que tus clientes llaman a cada producto y alérgenos. Y para cada local: sus chefs con sus permisos, su tarifa, su ruta, su calendario y sus pedidos habituales.
Pesada y albarán
Los gramos reales de cada línea y el albarán valorado, listo para imprimir y salir con el pedido.
Exportación
Los pedidos en CSV o Excel para tu programa de facturación, sin pasarlos a mano.
No cobra, no factura y no sirve un pedido que nadie ha validado.
La factura sigue saliendo de tu programa de facturación y el cobro, de donde lo tengas hoy. Una queja, una petición de hablar con alguien o un número desconocido pasan a una persona de tu equipo, y la IA deja de responder en esa conversación.
Lo que pregunta un distribuidor antes de probarlo
Fase piloto, WhatsApp, notas de voz, validación, facturación y precio.
Piloto
Buscamos los primeros distribuidores
Si recibes pedidos de hostelería por WhatsApp y alguien de tu equipo los pasa a mano cada mañana, cuéntanos cómo lo hacéis hoy. Te enseñamos el panel con tu catálogo y tus rutas delante antes de proponerte nada.
Te respondemos en menos de 24 horas.
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