Un servicio SEO se elige por lo que se compromete a hacer y a enseñarte, no por lo que promete conseguir. Antes de comparar precios, decide si compras un diagnóstico, una puesta en marcha o trabajo mensual; descarta cualquier propuesta que garantice posiciones; exige que cada recomendación venga con su porqué; deja Search Console y tu ficha de Google a tu nombre, y empieza con un encargo cerrado. Así se elige sin saber de SEO.
Aviso de parte interesada: PotencIA vende servicios SEO. Por eso todo lo que exigimos aquí a otros está aplicado más abajo a nuestra propia oferta, con enlace a donde está publicado.
La respuesta corta: cinco filtros, en este orden
El orden importa porque cada filtro elimina candidatos antes de que el siguiente te cueste tiempo. Los dos primeros se pasan leyendo; los tres últimos, en la llamada y en la propuesta.
- Saber qué estás comprando. Diagnóstico, puesta en marcha o ejecución mensual son tres cosas distintas, y comparar una con otra es comparar mal.
- Descartar por la promesa. Quien garantiza una posición, una relación especial con Google o un número de enlaces queda fuera sin más conversación.
- Pedir el método por escrito. Qué se va a hacer, por qué y cómo vas a comprobarlo.
- Mirar de quién son las cuentas. La web, Search Console, la analítica y la ficha de Google tienen que estar a tu nombre, también el día que el servicio termine.
- Probar con algo cerrado. Un diagnóstico con entregables definidos dice más de un proveedor que cualquier presentación comercial.
Primero, decide qué estás comprando
La mitad de las malas elecciones vienen de comparar propuestas que venden cosas distintas. Una auditoría dice qué falla y en qué orden; una puesta en marcha deja la base técnica y la medición funcionando; una cuota mensual compra capacidad de ejecución. Una propuesta de cuota baja sin diagnóstico previo y otra con auditoría inicial no son la misma compra a distinto precio. Cómo se separan esas partidas y qué hace subir o bajar cada una está explicado en cuánto cuesta el SEO para una pyme.
Hay una pregunta anterior: si necesitas contratar a alguien. La guía de Google para contratar SEO, «¿Necesitas un especialista en SEO?» (última actualización del 10 de junio de 2026), lo dice sin rodeos: «Si diriges una pequeña empresa local, probablemente puedas hacer la mayor parte del trabajo por tu cuenta». La misma página señala como buen momento para contratar el rediseño de la web o el lanzamiento de una nueva, «cuanto antes, mejor», y recomienda familiarizarse con las técnicas básicas aunque al final se contrate, para poder detectar una técnica desaconsejada.
Traducido a una decisión: si tu web es pequeña, no la vas a rehacer y tienes tiempo, el primer paso puede ser un diagnóstico y ejecutarlo tú. Si vas a rehacerla, el momento de meter a alguien es antes de diseñarla, no después de publicarla.
Las promesas que descartan una propuesta en la primera lectura
Si una propuesta contiene una de estas frases, no hace falta seguir leyendo. Todas salen de documentación oficial de Google, no de una opinión nuestra.
- Una posición garantizada. «Nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados de Google», dice la guía para contratar SEO, que pide desconfiar de quien diga garantizar posiciones, tener una «relación especial» con Google o un sistema de «envío prioritario».
- Una herramienta «aprobada» por Google. Las directrices de Google sobre servicios y herramientas de SEO de terceros (10 de junio de 2026) son claras: Google no evalúa servicios de terceros, «usar un servicio o una herramienta no garantiza que vayas a mejorar tu posicionamiento», y esas herramientas «no tienen acceso a nuestros datos de posicionamiento internos. No pueden garantizar el rendimiento».
- Paquetes de enlaces. Las políticas de spam de la Búsqueda de Google (1 de septiembre de 2026) ponen como primer ejemplo de spam de enlaces «Comprar o vender enlaces con fines de posicionamiento». Una propuesta que vende enlaces por unidades te está vendiendo un riesgo, aunque lo llame «autoridad». La guía para contratar añade que nunca deberían pedirte que enlaces tu web con la del especialista.
- El correo que no pediste. Google recomienda desconfiar de quien escribe sin que se lo hayas pedido diciendo que tu web «no está incluida en los principales buscadores».
- Aparecer o ser citado en ChatGPT, Gemini o las vistas creadas con IA. Qué se puede firmar y qué no en ese terreno está desarrollado en qué se puede prometer en SEO para IA.
Lo que no descarta una propuesta es un plazo. Pedir una estimación de cuándo debería notarse algo es razonable, y Google incluye esa pregunta en su lista para entrevistar a un candidato. La diferencia está entre «esperamos ver esto hacia el mes cuatro, y lo mediremos así» y «en tres meses estás en primera página».
Lo que sí tiene que venir por escrito
Una buena propuesta permite saber qué se va a hacer cada mes, por qué y cómo vas a comprobar que se ha hecho, sin tener que fiarte de nadie. Cuatro cosas, como mínimo:
- Entregables con unidades. Cuántas páginas se revisan, cuántas piezas de contenido, qué informe y con qué frecuencia. «Optimización continua» no es un entregable.
- Cada recomendación con su razón. Google describe los buenos consejos de SEO como los que «califican sus afirmaciones como opiniones basadas en datos o en la experiencia, o bien las respaldan citando las directrices oficiales». Es un criterio que puedes aplicar sin saber de SEO: pregunta de dónde sale cada recomendación.
- Qué cambios se harán en tu web y quién los hace. La guía de contratación pide que te informen de todos los cambios y recuerda algo que suele olvidarse: «En última instancia, eres el responsable de las acciones de las empresas que contratas». Quién ejecuta de verdad el trabajo, y por qué esa es la pregunta que desempata entre un consultor y una agencia, está en consultor SEO o agencia SEO.
- Cómo se termina. Cada cuánto se revisan los resultados, qué pasa si no se mueve nada y con cuánto preaviso puedes salir. Una cuota sin fecha de revisión es una cuota sin control.
Las cuentas, a tu nombre: el filtro que menos se mira
El proveedor tiene que trabajar con acceso que tú le das y le quitas, nunca con cuentas suyas. Es lo que menos se revisa al firmar y lo que más cuesta arreglar al cambiar de proveedor.
- Search Console. La ayuda de Search Console sobre propietarios, usuarios y permisos (consultada el 22 de octubre de 2026) distingue propietarios, que tienen control total y pueden añadir y quitar usuarios, de usuarios con acceso total o restringido. Para una auditoría, la guía de contratación es expresa: «solo concédele acceso de lectura a Search Console (en esta fase, no le concedas acceso de escritura)». Y al terminar, quitar a un propietario verificado no basta: la misma ayuda advierte de que, si no se eliminan sus tokens de verificación, podrá volver a verificar la propiedad.
- La ficha de Google. La ayuda de Perfil de Empresa sobre propietarios y administradores (consultada el 22 de octubre de 2026) explica que un perfil puede tener varios propietarios, pero solo un propietario principal, y que los administradores pueden hacer casi todo salvo añadir o quitar usuarios y eliminar el perfil. El propietario principal debería ser tu negocio; quien te ayuda trabaja bien como administrador.
- Web, dominio y analítica. El mismo principio: a tu nombre, con un usuario propio para el proveedor. La nota de la ayuda de Perfil de Empresa sirve para todo lo demás: cada usuario necesita su propia cuenta de Google para trabajar sin compartir tu contraseña.
Si un proveedor pide tu contraseña o propone crear las cuentas a su nombre «para ir más rápido», ya sabes cómo va a ser el día que quieras irte.
Empieza por un encargo cerrado
Antes de firmar una cuota, contrata algo con principio, final y entregables definidos, y mira cómo trabaja. Una auditoría es la prueba natural: en pocos días ves si el proveedor entiende tu negocio, si explica por qué recomienda cada cosa y si prioriza o se limita a listar errores de una herramienta.
Google pone el listón: una auditoría «debe ofrecerte una estimación realista de las mejoras y del trabajo necesario para conseguirlas. Si te asegura que los cambios que haga te colocarán en el primer lugar de los resultados de búsqueda, busca a otra persona». Si el informe que recibes es la exportación de una herramienta sin orden ni explicación, ya tienes tu respuesta sin haber pagado meses de cuota.
Ejemplo: una clínica de fisioterapia con dos propuestas
Un ejemplo para ilustrar el método, no un cliente.
Una clínica de fisioterapia con una sede y una web de doce páginas recibe dos propuestas. La primera promete «primera página para fisioterapeuta + ciudad en 90 días», incluye «20 enlaces de autoridad al mes» y pide el usuario y la contraseña del gestor de la web. La segunda empieza con una auditoría, lista lo que revisará, pide acceso de lectura a Search Console y propone una cuota mensual con entregables por mes y una revisión a los tres meses.
Pasada por los cinco filtros, la primera cae en el segundo, por la posición garantizada y los enlaces por unidades, sin necesidad de mirar el precio. La segunda pasa los cinco, pero eso no significa que haya que contratar la cuota: lo sensato es contratar la auditoría, leerla y decidir después si la ejecuta la clínica, la ejecuta ese proveedor o se pide otra propuesta con el diagnóstico en la mano.
Análisis de PotencIA: lo que tenemos escrito nosotros
Si exigimos estos cinco filtros a cualquiera, nuestra oferta tiene que pasarlos, y por eso está publicada. Esto es lo que dice hoy la página del servicio SEO:
- Qué compras. Auditoría, setup, SEO mensual y SEO local están separados, cada uno con su alcance y sus límites. La auditoría SEO diagnostica y prioriza; implementar lo que encuentra es otro servicio o trabajo tuyo.
- Promesas. En el plan superior figura como límite que no se garantiza aparecer en ChatGPT, Gemini o Perplexity, y la visibilidad en asistentes de IA entra en la auditoría como apartado exploratorio, sin prometer resultados.
- Propuesta. Alcance, entregables, plazo y precio se fijan por escrito antes de empezar, y si el proyecto no encaja lo decimos en la primera llamada.
- Cuentas. La web, los contenidos, Search Console, GA4 y la ficha de Google son del cliente y están a su nombre; trabajamos con acceso autorizado, no pedimos la contraseña personal y retiramos los accesos al terminar.
- Salida. El servicio mensual se plantea en ciclos de seis meses, pero no es una permanencia blindada: a los tres meses se revisan los indicadores acordados y, si no se mueve nada, se ajusta el enfoque o se para.
Lo que no tenemos es una cifra que demuestre que un servicio que pasa los cinco filtros posiciona más que uno que no los pasa, y no vamos a inventarla. Los filtros no eligen al mejor; descartan a los que te pueden hacer daño y te dejan comparar a los demás por el método.
Preguntas relacionadas
¿Sirve fijarse en si la agencia sale primera en Google?
Dice poco. Que un proveedor posicione su propia web por «agencia SEO» en su ciudad demuestra que sabe trabajar esa consulta, no que entienda tu sector. Pesa más que te enseñe trabajo hecho para negocios parecidos al tuyo y que esos clientes acepten hablar contigo, que es lo que pide Google en su guía.
¿Y si solo hay presupuesto para una cosa?
Entonces el diagnóstico, siempre que lo puedas ejecutar tú o tu desarrollador. Una cuota mensual sin saber qué falla gasta los primeros meses en averiguarlo; un diagnóstico bien priorizado te dice qué hacer aunque no contrates nada más.
¿Hay que desconfiar de una propuesta barata?
Hay que desconfiar de una propuesta que no dice qué incluye, cueste lo que cueste. El precio bajo no es una señal de alarma por sí mismo; lo es cuando no hay entregables con unidades ni manera de comprobar el trabajo.
Qué hacer esta semana
- Escribe en una línea qué necesitas: diagnóstico, puesta en marcha o ejecución mensual.
- Pasa cada propuesta por la lista de promesas de arriba y quita las que fallen.
- Pide a las que queden los entregables con unidades y la fecha de la primera revisión.
- Comprueba quién es propietario de tu Search Console y de tu ficha de Google antes de dar ningún acceso.
- Contrata primero lo cerrado y decide la cuota con el diagnóstico en la mano.
Si quieres ver cómo planteamos nosotros cada una de esas piezas, con alcance y límites escritos, está en la página del servicio SEO.
Fuentes consultadas
- Google, Centro de la Búsqueda, ¿Necesitas un especialista en SEO?: pequeña empresa local, momento de contratar, preguntas de la entrevista, acceso de lectura a Search Console, auditoría realista, posiciones garantizadas, correos no solicitados, enlaces y responsabilidad del propietario. Versión en español, última actualización del 10 de junio de 2026, consultada el 22 de octubre de 2026.
- Google, Centro de la Búsqueda, Directrices de la Búsqueda de Google sobre herramientas y consejos de SEO de terceros. Versión en español, última actualización del 10 de junio de 2026, consultada el 22 de octubre de 2026.
- Google, Centro de la Búsqueda, Políticas de spam de la Búsqueda web de Google, apartado de spam de enlaces. Versión en español, última actualización del 1 de septiembre de 2026, consultada el 22 de octubre de 2026.
- Ayuda de Search Console, Gestionar propietarios, usuarios y permisos, consultada el 22 de octubre de 2026. La página no muestra fecha de actualización.
- Ayuda de Perfil de Empresa en Google, Gestionar los propietarios y administradores de un Perfil de Empresa, consultada el 22 de octubre de 2026. La página no muestra fecha de actualización.
- PotencIA Soluciones, alcance publicado del servicio SEO en potenciasoluciones.com/seo y potenciasoluciones.com/seo/auditoria-seo: servicios separados, límite sobre asistentes de IA, propuesta por escrito, propiedad de las cuentas y ciclos de seis meses con revisión a los tres, a 22 de octubre de 2026.

