Se puede prometer trabajo, plazos, entregables y datos que el cliente pueda comprobar por su cuenta. No se puede prometer una posición, una cita ni una aparición en ninguna respuesta de IA. La frontera no es de ética, es de comprobación: una promesa sirve si existe un dato que la verifique, ese dato es del cliente y hay una consecuencia escrita si no se cumple. Lo demás es humo, aunque esté redactado con buena fe.
Debajo está qué cabe en una propuesta de SEO para IA, qué no, con qué fuente se sostiene cada cosa y lo que escribimos nosotros.
La regla que separa una promesa de un humo
Una promesa vale lo que vale el dato que la comprueba. Antes de escribir una frase en una propuesta, pásala por tres preguntas:
- ¿Con qué dato se comprueba? Si no hay ninguno, no es una promesa: es una expectativa.
- ¿De quién es ese dato? Si solo lo ve quien cobra, el cliente no puede verificar nada.
- ¿Qué pasa si no ocurre? Una promesa sin consecuencia es una frase de venta.
Google escribe algo muy parecido cuando explica cómo evaluar consejos de terceros. En sus directrices sobre herramientas, servicios y consejos de SEO de terceros, actualizadas el 10 de junio de 2026, el criterio es este:
Por lo general, los buenos consejos califican sus afirmaciones como opiniones basadas en datos o en la experiencia, o bien las respaldan citando las directrices oficiales de la Búsqueda de Google.
Es decir: o lo etiquetas como opinión, o lo respaldas con documentación. Una tercera vía —afirmarlo como hecho sin ninguna de las dos cosas— es exactamente lo que esta pieza llama vender humo.
Qué sí se puede prometer
Estas siete cosas son compromisos reales porque se comprueban con datos que ya existen y que el cliente tiene delante.
- El trabajo y el plazo. Qué se hace, cuántas piezas, en qué orden, para qué fecha y qué se entrega. Se comprueba leyendo los entregables. Es la parte más aburrida de una propuesta y la única que se puede incumplir de forma objetiva.
- El estado técnico de la web. Que las páginas sean rastreables, indexables y aptas para mostrarse con un fragmento. Es un requisito verificable y es lo que Google exige para las funciones de IA: según Funciones de IA y tu sitio web, actualizada el 31 de diciembre de 2025, una página debe estar indexada y cumplir los requisitos técnicos de la Búsqueda, y «no hay requisitos técnicos adicionales».
- Las decisiones de acceso, con su plazo de propagación. Quién puede leer la web se decide en el
robots.txty se comprueba abriéndolo. OpenAI documenta en su página de rastreadores que los sitios que excluyen a OAI-SearchBot «no se mostrarán en las respuestas de búsqueda de ChatGPT, aunque todavía pueden aparecer como enlaces de navegación» —traducción nuestra del original en inglés, consultado el 12 de octubre de 2026— y que un cambio en elrobots.txttarda unas 24 horas en aplicarse en sus sistemas. Eso es un compromiso con fecha. Lo que la misma página no dice en ningún sitio es que permitirlo garantice aparecer: su redacción es «para ayudar a asegurar que tu sitio aparezca en los resultados de búsqueda, recomendamos permitir OAI-SearchBot». - La línea base. El estado del mes cero, registrado antes de tocar nada. Sin ella no hay forma honesta de decir si algo mejoró, y cualquier comparación posterior se la inventa quien la presenta.
- Qué se va a medir y con qué fuentes. Nombrar antes de empezar los informes, las propiedades y los paneles de los que saldrá cada número del informe mensual.
- El vocabulario del informe. Qué se llamará impresión, mención, clic y contacto, y qué no. Esta es la promesa que más discusiones evita y casi nadie la escribe.
- La salida. Qué se queda el cliente si deja el servicio: páginas, contenidos, correcciones y accesos a su nombre.
Lo que tienen en común las siete: ninguna depende de una decisión de Google ni de OpenAI. Dependen de quien hace el trabajo.
Qué sería vender humo
Siete promesas que circulan en propuestas de «SEO para IA» y por qué ninguna se sostiene.
Una posición en las vistas creadas con IA o en el modo IA. No existe esa métrica. El informe de rendimiento de IA generativa de Search Console —disponible para todos los sitios del mundo desde el 31 de agosto de 2026, según su propia ayuda— solo da impresiones, y solo las agrupa por páginas, país, fecha y dispositivo. No hay posición, no hay clics, no hay consultas. Prometer un puesto en un sitio donde no se publica ningún puesto es prometer algo que nadie podrá comprobar jamás, ni para bien ni para mal.
Un número de citas o menciones en ChatGPT. OpenAI no publica para propietarios de webs nada parecido a Search Console. Qué se puede comprobar de verdad, y con qué método, está en cómo medir si apareces en ChatGPT.
Aparecer, sin más. Dos frases de la documentación de Google cierran esta. La primera, en Funciones de IA y tu sitio web: «Las vistas creadas con IA solo se muestran cuando nuestros sistemas determinan que pueden aportar valor a la Búsqueda clásica. Por lo tanto, a menudo no se activan». La segunda está en esa misma página y también en la guía de optimización para funciones de IA generativa, actualizada el 15 de julio de 2026: «No se garantiza la indexación ni la publicación». Si Google no garantiza ni siquiera indexar una página, nadie puede garantizar lo que pasa después.
Un fichero llms.txt o un «formato para IA» como palanca. La misma guía lo pone en su apartado de mitos: no hace falta generar ficheros legibles por máquinas, etiquetas ni Markdown para aparecer en la Búsqueda de Google, «ya que la propia Búsqueda de Google no los utiliza». Mantenerlo «no perjudicará ni beneficiará» a la visibilidad en Google. Puede tener sentido para otros sistemas; no es un entregable que justifique una factura de posicionamiento.
Una herramienta con «métricas internas» de Google. Las directrices de terceros no dejan margen: «Las herramientas de terceros no tienen acceso a nuestros datos de posicionamiento internos. No pueden garantizar el rendimiento. Las predicciones son propias y, como las predicciones en general, pueden no cumplirse». Y antes: «usar un servicio o una herramienta no garantiza que vayas a mejorar tu posicionamiento».
Una «relación especial» con Google. La página de Google sobre contratar a un profesional de SEO lo nombra literalmente como señal de alarma, junto a quienes dicen garantizar posiciones o tener «envío prioritario».
Llamar cita o lead a una impresión. Una impresión del informe de IA generativa significa que se mostró un enlace al sitio dentro de una función de IA. No es una cita, no es un clic y no es un contacto. Qué sostiene ese número y qué no, en qué significa una impresión en las funciones de IA generativa.
Qué dice Google sobre contratar a alguien para esto
Que el servicio es legítimo y que la garantía de posición no lo es. Las dos cosas están en la misma página, ¿Necesitas un especialista en SEO?, actualizada el 10 de junio de 2026.
Por un lado, «Optimización para la IA generativa» aparece hoy en su lista de servicios útiles que ofrecen agencias y consultorías, junto a la revisión de contenido y estructura, la asistencia técnica o el análisis de palabras clave. Trabajar la visibilidad en búsqueda con IA no es un invento de vendedores.
Por otro, la misma página dice: «Nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados de Google», y sobre el diagnóstico: «Una auditoría de SEO debe ofrecerte una estimación realista de las mejoras y del trabajo necesario para conseguirlas. Si te asegura que los cambios que haga te colocarán en el primer lugar de los resultados de búsqueda, busca a otra persona».
Una de las preguntas que Google recomienda hacer en la entrevista es, además, la que mejor separa a un profesional de un vendedor: «¿Qué tipo de resultados esperas obtener y en qué plazo de tiempo? ¿Cómo mides el rendimiento de los sitios web?». La segunda mitad es la importante.
La parte que no es solo de estilo
En España, una promesa que no se puede cumplir no es únicamente mala praxis comercial. La Ley 3/1991 de Competencia Desleal, en su texto consolidado con última actualización publicada el 27 de diciembre de 2025, considera desleal por engañosa la conducta que induzca o pueda inducir a error cuando incide, entre otros aspectos, sobre «los resultados que pueden esperarse» del servicio (artículo 5.1.b) o sobre «el alcance de los compromisos del empresario o profesional» y «cualquier afirmación o símbolo que indique que el empresario o profesional o el bien o servicio son objeto de un patrocinio o una aprobación directa o indirecta» (artículo 5.1.d).
Ese último inciso describe con precisión la frase «somos partners de Google» usada como argumento de posicionamiento. No somos despacho de abogados y esto no es asesoramiento legal: es el texto de la ley, citado para que quien firma una propuesta sepa que el asunto no acaba en la reputación.
Análisis de PotencIA: lo que escribimos nosotros
Esto es criterio propio, no una medición, y se puede comprobar: está publicado.
En la página de nuestro servicio de SEO, el plan mensual más completo lleva escrito entre sus límites «No se garantiza aparecer en ChatGPT, Gemini o Perplexity, ni conseguir enlaces externos». No está en la letra pequeña de un contrato: está en la tarjeta, al lado de lo que sí incluye. Un límite que solo aparece después de firmar no es un límite, es una emboscada.
En nuestro documento interno de alcance comercial, la visibilidad en asistentes de IA figura como apartado exploratorio de la auditoría y como seguimiento trimestral del plan superior. Exploratorio significa que se documentan consultas, se comprueban menciones y se identifican las fuentes citadas; no significa que se prometa mover ninguna de las tres cosas. Ese mismo documento tiene una sección titulada «Frases prohibidas» con lo que no puede aparecer en ninguna página, propuesta ni correo nuestro. Dos de sus entradas son «cualquier promesa de posición en Google o en Google Maps» y «cualquier promesa de aparecer en ChatGPT, Gemini o Perplexity».
Y una regla de vocabulario que nos ahorra la discusión del mes dos: un clic en teléfono o en WhatsApp es una acción medible, no un lead. Solo llamamos lead a un contacto real que el cliente puede confirmar.
Nosotros tenemos el único dato que Google publica sobre esto —nuestra lectura interna del 16 de septiembre de 2026 registró 151 impresiones generativas en tres meses— y aun así no prometemos nada con él. Con una muestra así no se demuestra causalidad; sirve para decidir qué páginas enriquecer, que es para lo que lo usamos. Por qué eso no exige un plan aparte está en si una pyme necesita una estrategia GEO separada del SEO.
Ejemplo: una empresa de reformas que quiere «salir en ChatGPT»
Una empresa de reformas de baños de Alcalá de Henares, cuatro personas, pide que su propuesta incluya «aparecer en ChatGPT cuando alguien busque reformas en la zona». Así se convierte esa frase en tres compromisos que sí se pueden firmar:
- En lugar de «apareceremos en ChatGPT»: permitir OAI-SearchBot en el
robots.txty dejarlo comprobado la primera semana, sabiendo que el cambio tarda unas 24 horas en propagarse. Se verifica abriendo el fichero. - En lugar de «te citarán como referencia»: un panel de quince consultas reales del negocio, comprobadas una vez al trimestre, con captura y fecha, que registra si la empresa se menciona y qué fuentes aparecen. Se entrega el panel, no una puntuación.
- En lugar de «subirás posiciones en las respuestas de IA»: tres páginas de servicio reescritas para responder la pregunta concreta de cada reforma, con fechas de publicación comprometidas, y el informe mensual que muestre impresiones, clics y contactos por separado.
Las tres se pueden incumplir, y por eso valen. La frase original no se podía incumplir: tampoco se podía cumplir.
Preguntas relacionadas
¿Se puede prometer una posición en Google si no es en las funciones de IA? Tampoco, y es la misma página de Google la que lo dice: nadie puede asegurar el primer puesto en los resultados. La regla no es nueva ni exclusiva de la búsqueda con IA. Lo que sí se puede prometer es el trabajo que mejora las probabilidades y la medición que permite verlo.
¿Y si el cliente insiste en que se lo pongan por escrito? Se escribe lo que sí se puede sostener, y se escribe también lo que no. Un cliente que pide una garantía imposible suele estar pidiendo otra cosa: saber cuándo sabrá si está funcionando. Esa pregunta sí tiene respuesta, y se contesta con fechas de revisión y criterios de parada.
Si no se puede prometer, ¿para qué medir la visibilidad en IA? Para decidir. Las impresiones generativas por página dicen qué contenidos considera utilizables ese sistema y cuáles ignora, y eso ordena el trabajo del trimestre siguiente. Medir para decidir es distinto de medir para enseñar un número en una reunión.
¿Hace falta algo técnico especial para las respuestas de IA? No. La documentación de Google dice que no hay requisitos adicionales ni optimizaciones especiales, y que no son necesarios datos estructurados específicos de schema.org. El trabajo técnico que sí importa es el de siempre, y es el que revisamos en una auditoría SEO.
Qué hacer con esto
Si estás escribiendo una propuesta, pasa cada frase por las tres preguntas del principio y borra las que no sobrevivan. Si estás recibiendo una, pide por cada promesa el dato con el que se comprobará y quién es su dueño. En los dos casos, lo que queda después del filtro es más corto, más aburrido y bastante más fácil de defender dentro de seis meses.
Así es como planteamos el trabajo y lo que entregamos cada mes está en nuestra página de SEO.

