Guía práctica · Auditoría SEO

Google Search Console e IA: qué mide el informe de IA generativa y qué puedes controlar

Google Search Console y la IA: un informe que solo da impresiones (Vistas creadas con IA y Modo IA), un control para excluirte y un asistente de filtros.

Erick José Piñerua JiménezPublicado el Actualizado el
Logotipo oficial de Google Search Console junto al titular sobre el informe de rendimiento de IA generativa

Google Search Console tiene tres cosas de IA. Un informe de rendimiento de IA generativa que cuenta cuántas veces se han mostrado enlaces a tu sitio en las Vistas creadas con IA y en el Modo IA —solo impresiones: ni clics, ni CTR, ni posición, ni consultas—, un control en Ajustes para excluir tu sitio de esas funciones y un asistente experimental que configura el informe de rendimiento a partir de lo que le pidas con tus palabras.

El informe es un dato que no teníamos y que merece la pena mirar. También es el dato más fácil de malinterpretar de todo Search Console, porque invita a una conclusión que no sostiene; por eso ocupa casi todo este artículo. El control y el asistente tienen su apartado más abajo.

Dónde está y desde cuándo lo tienes

El informe vive en la sección de rendimiento, junto a los demás. Google lo describe sin adornos: el informe de rendimiento de IA generativa «muestra datos sobre el rendimiento de tu sitio en las funciones de IA generativa de la Búsqueda de Google».

Cubre dos superficies: Vistas creadas con IA —el nombre en español de las AI Overviews— y Modo IA. Discover tiene su propio informe separado, con el mismo planteamiento.

Sobre la disponibilidad, la documentación es explícita: «desde el 31 de agosto del 2026, hemos lanzado estas estadísticas para todos los sitios web de todo el mundo». Si abriste Search Console en junio o julio y no lo viste, vuelve a mirar: el despliegue empezó por un subconjunto de propiedades y ya está en todas.

Si aun así no aparece, la ayuda da dos motivos: que tu sitio no haya recibido suficientes impresiones en estas funciones o que lo hayas excluido de ellas con el control que explicamos más abajo.

Las cuatro dimensiones que puedes cruzar

Dentro del informe puedes segmentar por:

  • Páginas. Qué URLs tuyas han aparecido dentro de una respuesta generada.
  • Países. Dónde se están mostrando.
  • Dispositivos. Ordenador, tablet o móvil.
  • Fechas. Agrupadas por días, semanas o meses, en zona horaria del Pacífico, igual que el resto de Search Console.

Encima de la tabla hay además un filtro de tipo de búsqueda con dos valores: Web: texto, para las consultas escritas en la barra de Google, y Web: multimodal, para las búsquedas con imágenes —Google Lens, Rodea para buscar en Android, imágenes subidas y la búsqueda de imágenes de Chrome—. Si vendes algo que la gente fotografía para buscarlo, merece la pena mirarlos por separado.

Con eso se puede trabajar. La dimensión de páginas es la más útil de largo, porque responde a una pregunta concreta: de todo lo que has publicado, qué está usando Google para construir respuestas.

Solo impresiones: qué significa exactamente

Una impresión aquí es lo mismo que en el resto de Search Console: según la ayuda oficial, «el total de impresiones indica el número de veces que se han mostrado enlaces a tu sitio».

Lo que no vas a encontrar en este informe es clics, CTR, posición media ni consultas. Esas cuatro métricas son del informe de rendimiento estándar y no se han trasladado aquí.

Un aviso si exportas los datos: según la misma ayuda, los campos que en pantalla aparecen como «~» (valor no disponible) o «-» (no es un número) salen como ceros en el archivo descargado. En la hoja de cálculo, un cero no siempre es un cero.

Conviene precisar qué pasa con los clics, porque el problema no es que no se cuenten: se cuentan, pero no aquí y sin desglose. La ficha metodológica del informe de rendimiento dice que los clics «se contabilizan cuando el usuario hace clic en el enlace a la página externa de la Vista creada con IA», y la documentación de funciones de IA sitúa esos datos «en el informe de rendimiento, en el tipo de búsqueda "Web"», mezclados con todo lo demás. Así que cualquiera que te diga hoy cuántas visitas te trae la IA generativa de Google está estimando, no midiendo: el dato existe, pero no se puede aislar. Las reglas exactas de recuento están en qué significa una impresión en las funciones de IA generativa.

Una impresión no es una visita, ni una cita, ni un cliente

Aquí está el motivo de este artículo, y es la regla con la que leemos este informe en PotencIA.

Que tu enlace se muestre dentro de una respuesta generada significa exactamente eso: se mostró un enlace. No significa que alguien lo leyera, ni que hiciera clic, ni que el modelo «citara» tu contenido como autoridad, ni que ese contenido influyera en la respuesta que la persona acabó leyendo.

La confusión es comprensible: en el mundo del SEO llevamos veinte años tratando la impresión como el primer escalón de un embudo que sigue con el clic. En una respuesta generada ese escalón se rompe, porque buena parte de la intención se resuelve dentro de la propia respuesta. Una subida de impresiones en IA puede convivir perfectamente con una bajada de sesiones, y ninguna de las dos cosas explica a la otra.

Por eso, cuando montamos un informe para un cliente, una impresión del informe de IA se llama impresión. No la llamamos cita, ni clic, ni lead, ni visibilidad en IA. Nombrarla mal es la forma más rápida de tomar una decisión equivocada con un dato correcto.

Qué queda fuera del informe

Los experimentos de Search Labs no cuentan: «Search Console no incluye datos de los experimentos de Search Labs», porque siguen en desarrollo activo. Es razonable, pero tenlo presente: lo que ves es una parte del comportamiento real de la IA de Google, no el total.

ChatGPT, Perplexity o Claude quedan fuera por definición: este informe es solo de la Búsqueda de Google. Para ellos las comprobaciones posibles son otras, y están en cómo medir si apareces en ChatGPT.

Lo que este informe no cambia: no hay nada que «optimizar para la IA»

Esta es la parte que más ruido tiene alrededor y donde la documentación de Google es más tajante.

Para ser elegible en estas funciones, la documentación de Google sobre funciones de IA dice que «no hay requisitos técnicos adicionales». Una página «debe estar indexada y cumplir los requisitos técnicos de la Búsqueda para poder mostrarse en la Búsqueda de Google con un fragmento». Nada más. Y sobre los fundamentos: «puedes aplicar las mismas prácticas recomendadas de SEO básico a las funciones de IA que a la Búsqueda de Google en general».

Google llega a desmentir de forma explícita el género de servicios que ha surgido alrededor de esto: «no es necesario crear archivos legibles por máquinas, archivos de texto de IA ni marcas para que aparezcan en estas funciones. Tampoco es necesario añadir datos estructurados especiales de schema.org».

Dicho de otro modo: si alguien te ofrece un fichero mágico para salir en las respuestas con IA, la documentación del propio buscador dice que no existe.

Lo que sí tienes son controles. Los de siempre, nosnippet, data-nosnippet, max-snippet y noindex, limitan la información que se muestra de tus páginas. Ojo con usarlos como reacción, porque son los mismos que gobiernan tu fragmento en los resultados normales: recortar lo que la IA puede usar recorta también lo que ve quien busca de la forma clásica. Es una decisión de negocio, no un ajuste técnico. Y desde el 31 de agosto hay uno nuevo, solo para la IA, que no toca tus resultados clásicos.

El control para excluir tu sitio de la IA de Google

La ayuda del control de la IA generativa de la Búsqueda lo sitúa en Ajustes › IA generativa en la Búsqueda y le da tres opciones:

  • Incluir los enlaces y el contenido de tu sitio. Es la opción predeterminada.
  • Excluir. Tu contenido deja de aparecer en las Vistas creadas con IA, en el Modo IA y en las funciones generativas de Discover, y deja de usarse para fundamentar sus respuestas. En palabras de Google: «No recibirás tráfico ni impresiones de estas funciones».
  • Heredar el ajuste de la propiedad superior. Es lo predeterminado cuando tu propiedad cuelga de otra, por ejemplo un prefijo de URL dentro de una propiedad de dominio.

Tres matices de esa misma página cambian la decisión. El control «no se usa como señal de posicionamiento o inclusión que afecte a otras partes de la Búsqueda», así que excluirte no te penaliza en los resultados clásicos. Tampoco frena el entrenamiento: «Este control no afecta al entrenamiento de la IA», y para eso Google remite a Google-Extended. Y no es inmediato: el contenido se excluye en uno o dos días desde que se aplica el cambio, y algunos contenidos tardan más por la caché.

Si en tu web trabajan varias personas con propiedades distintas, comprueba dónde está el ajuste: una propiedad hereda el de la superior más cercana que lo haya cambiado a mano y, si ninguna lo ha hecho, el de la propiedad de dominio.

Antes de tocarlo, mira el informe de este artículo: la propia ayuda lo propone para hacerse una idea de cómo afectaría el cambio a tu tráfico. Nuestro criterio en PotencIA es que una pyme que vive de que la encuentren casi nunca gana nada excluyéndose; quien se lo plantea suele ser un medio o una web cuyo contenido es el producto. Cómo encaja esto con el resto de tu estrategia lo contamos en SEO y GEO: qué diferencia hay.

Un detalle que explica por qué este control pasa desapercibido: la guía de funciones de IA para desarrolladores, cuya última actualización es de diciembre de 2025 tanto en español como en inglés, sigue enumerando solo los controles de fragmento y Google-Extended. Lo comprobamos el 8 de octubre de 2026. El control nuevo está en la ayuda de Search Console, no en la documentación de Search Central.

La otra IA de Search Console: el asistente que configura el informe

Hay una tercera cosa que aparece al buscar «Search Console IA» y que no tiene nada que ver con las respuestas generadas: es IA dentro de la propia herramienta. Google la presentó el 4 de diciembre de 2025 como configuración basada en IA: escribes lo que quieres ver y el asistente aplica los filtros, las comparaciones y las métricas del informe de rendimiento por ti.

La ayuda de filtros y comparaciones avanzados fija sus límites:

  • Es experimental y, por ahora, «solo le aparece a un pequeño porcentaje de usuarios de Search Console». Si no lo ves en tu cuenta, no es un fallo.
  • Cada usuario tiene un límite de 20 peticiones al día.
  • Solo funciona con el informe de rendimiento de resultados de búsqueda, no con Discover ni con Noticias, así que tampoco sirve para el informe de IA generativa.
  • Se abre con el icono de filtro de la cabecera del informe, propone una configuración y eres tú quien la confirma. Según el anuncio, no ordena la tabla ni exporta.

Uno de los ejemplos de la propia ayuda es pedirle el CTR en móvil frente a ordenador en España durante los últimos 28 días. Ahorra clics, no análisis: revisa siempre los filtros que propone antes de leer los datos, porque Google avisa de que la IA puede malinterpretar la petición.

Cómo lo leemos en una auditoría

El informe aislado dice poco. Cruzado, empieza a decir cosas. Este es el orden que seguimos:

  1. Sacar la lista de páginas con impresiones en IA y compararla con las páginas que ya traían tráfico orgánico. Lo interesante no es la coincidencia, es la diferencia.
  2. Mirar qué páginas aparecen en IA y no rendían en orgánico. Suelen ser piezas que resuelven bien una pregunta concreta y que en la búsqueda clásica quedaban enterradas. Ahí hay trabajo que ya estaba hecho y no se veía.
  3. Mirar las que rendían en orgánico y no aparecen en IA. A veces es intención comercial, que estas superficies tocan menos. A veces es que la respuesta está escondida tras tres párrafos de contexto.
  4. Contrastar la serie temporal con la del informe estándar. Si las impresiones en IA suben y las sesiones bajan, no hay un problema técnico que arreglar: hay un cambio de comportamiento que entender y, probablemente, una conversación pendiente sobre qué contenido tiene sentido seguir produciendo.
  5. No tocar nada durante las primeras semanas. Es un informe joven, con despliegue reciente y una sola métrica. Reaccionar a su primera curva es reaccionar a ruido.

Un ejemplo de los que vemos a menudo. Una clínica dental con una guía larga sobre un tratamiento concreto: en orgánico llevaba meses sin subir de la segunda página, y en el informe de IA aparece entre sus tres páginas con más impresiones. Eso no es una victoria que celebrar, pero sí un indicio útil: ese contenido responde bien a la pregunta. La decisión que abre no es «optimizar para la IA», es revisar si la página que sí convierte —la de la consulta, la del presupuesto— está enlazada desde ahí y dice lo que tiene que decir.

Qué puedes decidir con esto, y qué no

Puedes decidir sobre qué contenido merece la pena insistir, qué páginas resuelven de verdad una pregunta y en qué países o dispositivos estás apareciendo. Son decisiones reales y antes no tenías el dato.

No puedes decidir cuánto tráfico te trae la IA generativa, ni cuánto negocio, ni si una subida de impresiones compensa una caída de clics. Para eso este informe no da. Y mientras Google no añada métricas —dice que seguirá trabajando en ello con los propietarios de sitios—, cualquier cifra de retorno sobre esta superficie es una estimación con nombre de métrica.

Si lo que quieres es entender el cambio de fondo, y no solo la métrica, lo desarrollamos en SEO y GEO: qué diferencia hay y por qué una pyme necesita entender ambas cosas.

Si estás intentando entender por qué tus impresiones y tus clics se han despegado, el informe de IA es una pieza del puzle, no el puzle. En impresiones altas y pocos clics en Search Console desmontamos las otras cuatro causas, que siguen explicando la mayoría de los casos. Y si tus páginas ni siquiera llegan a ser elegibles, el problema es anterior: lo vemos en problemas de indexación y cómo detectarlos.

Cuando quieras ordenar todo esto con criterio y no a golpe de captura de pantalla, eso es exactamente una auditoría SEO. Y lo que hacemos después con esa señal, sin llamarla lo que no es, está en GEO y SEO para IA.