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Política de uso de Claude 2026: lo que prohíbe a tu marketing y lo que exige cuando la IA decide sobre una persona

La política de uso de Claude que entra en vigor el 12 de noviembre nombra las reseñas falsas y obliga a avisar cuando la IA decide sobre una persona.

Equipo editorial de PotencIAPublicado el
Captura de la política de uso de Anthropic en su web, con fondo crema y texto negro: arriba, el menú con «Research», «Policy», «Commitments», «Learn», «News» y el botón «Try Claude»; debajo, el título de la sección «Do Not Engage in Deceptive Campaigns or Artificial Activity» y cinco viñetas en inglés, entre ellas la que nombra las reseñas falsas y los bots que dicen ser humanos y la que prohíbe sembrar las fuentes de los buscadores y de los sistemas de IA con contenido que oculta su origen.
Captura de la sección «Do Not Engage in Deceptive Campaigns or Artificial Activity» de la política de uso de Anthropic (anthropic.com/legal/aup), abierta desde España el 14 de octubre de 2026 a las 10:15 CEST tras rechazar las cookies no esenciales.

Anthropic publicó el 8 de octubre de 2026 la nueva política de uso de Claude, que entra en vigor el 12 de noviembre. La prensa se ha quedado con que prohíbe ser cruel con el modelo, pero lo que toca a una pyme está en otras dos partes: una sección nueva contra las campañas engañosas, que nombra las reseñas falsas y la siembra de fuentes para buscadores e IA, y una lista concreta de las decisiones sobre personas que exigen revisión humana y avisar de que intervino una IA.

Las fuentes son el anuncio de la actualización, la política de uso nueva y la versión que sustituye, en vigor desde el 15 de septiembre de 2025. Las tres están en inglés: la traducción es propia y el original va entrecomillado cuando la literalidad importa. Hemos comparado las dos versiones de la política frase a frase, y lo que sale de esa comparación, y no del anuncio, está marcado como nuestro. La noticia llega seis días después de publicarse, fuera de nuestra ventana habitual de 24 horas, porque la elegimos al repasar la semana y porque el cambio todavía no está en vigor.

Qué ha publicado Anthropic

Una versión nueva de la Usage Policy, el documento que dice para qué no se puede usar Claude. Anthropic la renueva cada año. Según el anuncio, la mayoría de los cambios «pretenden aclarar reglas existentes» y añadir ejemplos para lo que Claude hace ahora, que son tareas más largas y más autónomas. La política nueva ya se lee en la dirección de siempre con la cabecera «Effective November 12, 2026», y la anterior figura en el archivo de Anthropic como sustituida.

La política no es solo para quien programa. La propia política dice que se aplica a «cualquiera que envía entradas a los productos o servicios de Anthropic»: quien usa la aplicación de Claude o Claude Code, quien integra la API, quien entra por un proveedor de nube o un revendedor, y también los usuarios finales de productos construidos sobre Claude. Las condiciones de consumo, firmadas con Anthropic Ireland para Claude.ai y Claude Pro, y las condiciones comerciales de la API la incorporan por referencia.

Lo que cambia, ordenado por lo que afecta a un negocio:

  • Una sección nueva contra las campañas engañosas, que vale tanto para la política como para el marketing.
  • La lista de casos de alto riesgo, reescrita: deja de ser una lista de temas y pasa a ser una lista de decisiones concretas.
  • Requisitos para el hardware que actúa solo en el mundo físico.
  • La prohibición de maltratar al modelo, que es la que ha llegado a los titulares.
  • Retoques en elecciones, armas, vigilancia y regiones admitidas. España sigue en la lista de regiones admitidas.

Las reseñas falsas y las cuentas falsas tienen ahora sección propia

Usar Claude para fabricar reseñas, perfiles o cuentas que engañen sobre quién habla ya estaba prohibido; ahora está escrito en una sección propia y con ejemplos que cualquiera reconoce. Se llama «Do Not Engage in Deceptive Campaigns or Artificial Activity» y su primera viñeta prohíbe crear u operar «personajes, cuentas, medios u organizaciones falsos» para engañar sobre el origen de un mensaje, sobre lo extendida que está una opinión o sobre si quien habla es una persona. Pone ejemplos entre paréntesis: «sockpuppets, astroturfing, fake reviews, or bots that claim to be human».

En la versión de 2025 las reseñas falsas aparecían en la sección de fraude, dentro de una frase sobre «contenido digital engañoso como reseñas, comentarios o medios falsos». El anuncio explica que las reglas estaban repartidas entre elecciones, fraude, privacidad y desinformación, y que se han reunido en un solo sitio que se aplica «tanto si es político como comercial». Para quien gestiona la ficha de un negocio, la lectura práctica no cambia: pedirle a Claude cinco opiniones de clientes que no existen era una infracción y lo sigue siendo. Lo nuevo es que ahora está escrito con esas palabras.

Las otras viñetas de la sección amplían el alcance:

  • Ocultar o falsear quién patrocina un contenido pensado para influir en la opinión pública, en cargos públicos o en «otros responsables de decisiones».
  • Distribuir contenido por redes de webs, medios o cuentas «falsos o aparentemente independientes» para esconder que salen de la misma fuente.
  • Construir, mantener o vender herramientas para hacer cualquiera de esas cosas.

Un matiz que conviene no estirar: la viñeta del patrocinio oculto no habla de toda la publicidad, sino de contenido pensado para influir en la opinión o en quien decide. Una campaña de una peluquería no entra ahí por el mero hecho de ser publicidad.

La frase que va directa al SEO y a la visibilidad en IA

Hay una viñeta que no tiene equivalente en la versión de 2025 y que habla directamente de cómo responden los buscadores y los asistentes de IA. Prohíbe «manipular las fuentes de las que los motores de búsqueda o los sistemas de IA sacan sus respuestas, sembrándolas con contenido que falsea su origen, su autoría o su independencia». Y pone el ejemplo: «networks of sites posing as unaffiliated sources corroborating the same claims», es decir, redes de webs que se hacen pasar por fuentes sin relación entre sí para corroborar las mismas afirmaciones.

Esto es nuestra lectura, no del anuncio, que no menciona el SEO: la frase describe una táctica que circula hoy como atajo para «aparecer en ChatGPT». Consiste en montar varios blogs o perfiles que parecen independientes y que repiten que tu negocio es el mejor de su sector, con la esperanza de que un asistente lo recoja como consenso. Desde el 12 de noviembre, hacerlo con Claude es una infracción con nombre propio. No la vemos en ninguna de las piezas en español sobre esta actualización que revisamos el 14 de octubre, que se centran en el maltrato al modelo.

Lo que la frase no prohíbe es publicar contenido propio firmado como propio. Un artículo en tu web, una ficha de Google bien completada o una nota de prensa que dice quién la manda no falsean nada. La línea está en el engaño sobre el origen, no en el uso de IA para escribir.

Qué decisiones sobre personas exigen revisión humana

Si usas Claude para recomendar o tomar decisiones que afectan a la salud, los derechos, el dinero, el empleo o la vivienda de una persona concreta, la política exige dos cosas: que una persona cualificada lo revise antes y que a la persona afectada se le diga que intervino una IA. Esos dos requisitos ya existían. Lo que cambia es que ahora la política enumera las decisiones cubiertas una a una, y que ya no se limita a los casos «de cara al consumidor», como decía la versión de 2025.

Las que más se cruzan con una pyme española:

  • Empleo: cribar, ordenar, hacer avanzar o descartar candidatos; contratar; ascender o degradar; fijar turnos, horas o sueldo; evaluar el rendimiento o la conducta de un trabajador, incluidas sanciones y despidos.
  • Crédito: aprobar, denegar o fijar el importe, el tipo o el límite de un préstamo o una línea de crédito, o puntuar la solvencia para esas decisiones.
  • Vivienda: aprobar, denegar u ordenar solicitudes de alquiler o compra, o rescindir un arrendamiento.
  • Seguros: suscribir o tarificar una póliza, resolver un siniestro o cancelar una cobertura.
  • Finanzas: recomendar productos de inversión concretos, o asesorar a alguien sobre su propia declaración de impuestos o preparársela para que la presente.
  • Legal y sanitario: asesorar sobre los derechos o las obligaciones de alguien en un asunto concreto, preparar documentos para que los firme, diagnosticar o ajustar un tratamiento.

Los dos requisitos, en sus términos. La revisión la tiene que hacer una persona con formación o experiencia en ese campo, y con licencia cuando la ley la exige para esa actividad, que revise «de forma significativa» y con autoridad para cambiar lo que propone la IA. Y a la persona afectada hay que decirle «claramente» que se usó IA, sin necesidad de nombrar a Anthropic ni a Claude.

La política también deja escrito lo que no entra, y es la parte que más alivia a un negocio normal:

  • La información general, como explicar qué dice una ley o cómo funciona un tratamiento sin aplicarlo al caso de nadie.
  • Los borradores internos, la investigación, los resúmenes y los análisis que no son la recomendación final.
  • Ejecutar una decisión que ya tomó una persona o aplicar una regla fija en la que el modelo no juzga nada.
  • Las «operaciones del negocio que no asesoran ni deciden sobre una persona concreta».
  • Las decisiones del todo favorables, como pagar un siniestro o conceder una prestación, que no necesitan revisión previa donde la ley lo permita. Una aprobación parcial o con condiciones no cuenta como favorable.

Lo que desaparece de la lista: el contenido publicado automáticamente

La versión de 2025 consideraba de alto riesgo generar contenido de forma automática y publicarlo para el público; la de 2026 ya no lo menciona. La categoría se llamaba «Media or professional journalistic content» y abarcaba los usos de los productos de Anthropic para «generar contenido automáticamente y publicarlo para consumo externo», con la misma obligación de revisión humana y de aviso que la sanidad o el crédito.

En la versión nueva no está, y el anuncio no lo cuenta. Al contrario: dice que los requisitos de alto riesgo «no han cambiado» con la actualización. Es el único cambio de esa sección que no hemos visto mencionado en ningún sitio, y Anthropic no explica el motivo. Lo que sí se mantiene, con un retoque, es el aviso en los chatbots: cualquier asistente que hable con usuarios externos tiene que decir que es una IA al menos al principio de cada sesión «o en la interfaz del producto», una alternativa que la versión de 2025 no ofrecía.

Que la política de Anthropic deje de exigirlo no te exime de nada más. El aviso de que se está hablando con una IA es además una obligación legal en la Unión Europea, que contamos en por qué una automatización con IA necesita control humano.

Qué no cambia

  • Los precios, los planes y los modelos. La política no toca nada de eso.
  • Lo que ya era infracción. Las reseñas falsas, la suplantación o la desinformación estaban prohibidas antes del 8 de octubre; ahora están mejor escritas.
  • El acceso desde España. España sigue en la lista de regiones admitidas, fechada el 12 de mayo de 2026. Lo que el anuncio aclara es que no pueden usar Claude las empresas controladas por entidades de regiones no admitidas, aunque estén en un país admitido.
  • La revisión humana y el aviso en alto riesgo. Eran obligatorios en 2025 y lo siguen siendo. Lo nuevo es la lista detallada.
  • Lo que dice tu ley. La política de un proveedor no sustituye al RGPD ni al Reglamento de IA. Si cribas currículums con IA, lo que pide la AEPD está en la advertencia de la AEPD por puntuar currículums con IA.

Y el maltrato al modelo

La prohibición que más se ha leído es la que menos afecta a una empresa. La política prohíbe el comportamiento abusivo o cruel hacia los modelos que sea «sostenido e innecesario». El anuncio aclara que solo se aplica a casos extremos, en los que alguien se ensaña una y otra vez con el modelo sin ningún propósito, y que no cubre la frustración habitual, discutirle una respuesta, los temas creativos oscuros ni las pruebas o la investigación sobre el modelo. El mecanismo principal para aplicarla seguirá siendo que Claude pueda cerrar la conversación, algo que ya hacía en Claude.ai y Claude Code.

Ejemplo: la gestoría que criba currículums y redacta reseñas

Un caso construido, no un cliente real. Una gestoría de Valladolid con seis personas usa Claude para tres cosas:

  1. Le pasa los currículums de una oferta y le pide que los ordene. Eso es empleo, en la lista de alto riesgo. Antes del 12 de noviembre debería tener claro quién revisa la lista con autoridad para cambiarla y cómo se dice a los candidatos que se usó IA. Si en cambio le pide que resuma los requisitos de la oferta, es un borrador interno y queda fuera.
  2. Prepara con Claude la declaración de la renta de sus clientes. Asesorar a alguien sobre sus propios impuestos o preparársela para presentarla está en la lista de finanzas. El gestor que la firma ya revisa cada declaración. Le falta decir al cliente que una parte se preparó con IA.
  3. Pide a Claude «cinco reseñas de clientes satisfechos» para la ficha de Google. Eso es exactamente lo que la nueva sección nombra. Lo que sí puede hacer es pedirle una plantilla de mensaje para solicitar opiniones a clientes reales, como explicamos en cómo pedir reseñas de Google sin incentivos ni filtros.

Análisis de PotencIA

Este apartado es criterio propio, separado a propósito de las fuentes citadas arriba.

Lo que nos parece más relevante es que un proveedor de IA haya escrito en sus normas la táctica de las redes de webs que se corroboran entre sí. Hasta ahora, el límite contra fabricar consenso para los asistentes lo marcaban las directrices de spam de los buscadores. Que el propio fabricante del modelo lo prohíba cierra la puerta por el otro lado: no solo te puede penalizar quien lee el contenido, también te puede cerrar la cuenta quien te ayuda a escribirlo. Nosotros trabajamos la visibilidad en IA con contenido propio, firmado y verificable precisamente por eso, y no por prudencia retórica.

La segunda lectura es incómoda para el periodismo y cómoda para el marketing de contenidos. Sacar de la lista de alto riesgo «generar y publicar automáticamente» rebaja una exigencia que cualquiera que publica con IA debería mantener por su cuenta. Que Anthropic ya no te obligue a revisar antes de publicar no significa que publicar sin revisar sea buena idea: un artículo con un dato inventado sigue firmado por tu negocio. Y el anuncio dice que la sección «no ha cambiado» cuando la comparación entre las dos versiones dice otra cosa. Conviene leer la política, no solo el resumen.

Y una advertencia de parte interesada: PotencIA vende servicios de SEO y de visibilidad en IA, que es justo el terreno donde esta política traza la línea. Lo que hacemos y lo que no hacemos está en cómo trabajamos el GEO.

Qué hacer antes del 12 de noviembre

  1. Haz inventario de para qué usa Claude tu equipo y marca lo que toque a una persona concreta: candidatos, clientes con crédito o seguro, inquilinos, declaraciones de impuestos.
  2. Para cada uso marcado, apunta quién revisa y cómo se avisa. Basta una línea por proceso: la persona que revisa, en qué momento lo hace y dónde queda escrito el aviso, ya sea en el correo, en el contrato o en la oferta de empleo.
  3. Revisa tus prompts de marketing. Si alguno pide opiniones, testimonios o perfiles que no son reales, o contenido para webs que aparentan ser independientes, retíralo.
  4. Si tienes un asistente que habla con clientes, comprueba que dice que es una IA al empezar o en la propia interfaz.

Cómo se ha verificado esto

Las fuentes se consultaron el 14 de octubre de 2026 entre las 09:50 y las 10:20 CEST desde España. El anuncio de Anthropic, la política nueva, la versión archivada de 2025, la política de regiones admitidas y las condiciones comerciales y de consumo respondieron a la lectura automatizada directa y se guardaron en texto. La fecha del anuncio, «Oct 8, 2026», y la entrada en vigor, «takes effect on November 12», salen del anuncio. La cabecera «Effective November 12, 2026» sale de la página de la política, y coincide con el PDF oficial que enlaza.

La comparación entre las dos versiones de la política es nuestra, hecha sobre esos dos textos. De ahí salen tres afirmaciones que no están en el anuncio: que la viñeta sobre buscadores y sistemas de IA no existía en 2025, que las reseñas falsas ya estaban prohibidas en la sección de fraude y que la categoría de contenido publicado automáticamente ha salido de la lista de alto riesgo. No hemos podido contrastar la página con una copia de Wayback Machine, que no respondió, y usamos el archivo que publica la propia Anthropic. Ningún texto dice expresamente que la versión de 2025 siga vigente hasta el 12 de noviembre: lo deducimos de la fecha de entrada en vigor.

La revisión de cómo se ha contado la noticia en español se hizo sobre las primeras piezas que devolvía una búsqueda el 14 de octubre. El ejemplo de la gestoría es un caso construido. La investigación de las fuentes la hizo un subagente, y cada cita usada aquí se ha vuelto a comprobar contra los textos guardados. La revisión humana de esta pieza es posterior a su publicación.