Pedir reseñas a tus clientes está permitido. Lo que está prohibido es condicionarlas. Google lo dice con estas palabras en su política de contenido de Maps: sí se permite «solicitar o animar a la publicación de contenido que represente una experiencia auténtica, sin ofrecer incentivos para ello ni intentar influir en la valoración o en el contenido de la reseña». Todo lo que se sale de ahí —el descuento a cambio, el sorteo, el «si ha ido bien déjanos cinco estrellas», la encuesta previa que aparta a los descontentos— es lo que la misma política llama interacción falsa o manipulación de valoraciones.
Este artículo es el procedimiento completo: qué puedes hacer exactamente, qué arriesgas si no, cómo se genera el enlace y el código QR oficiales, qué texto usar y por qué una reseña puede tardar días en aparecer sin que nadie haya hecho nada mal.
Qué permite Google y qué no, con sus palabras
La respuesta corta: puedes pedirlas a todo el mundo, siempre igual y sin nada a cambio. La lista larga está en la política de contenido prohibido y restringido de Maps, y conviene leerla entera porque prohíbe cosas que casi nadie percibe como trampa.
No está permitido que un comerciante:
- Ofrezca incentivos, «como pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas o cambiar o retirar reseñas negativas».
- Desaconseje o prohíba «la publicación de reseñas negativas», ni solicite «reseñas positivas de clientes de forma selectiva».
- Exija o presione a los usuarios «para que dejen valoraciones o escriban reseñas mientras se encuentren en el establecimiento».
- Pida que la reseña incluya contenido específico. La política pone dos ejemplos propios: comerciantes que piden al personal «que solicite a los clientes un número determinado de reseñas» y comerciantes que piden reseñas «que incluyan contenido específico; por ejemplo, contenido en el que se identifique a un empleado».
- Publique contenido en la ficha de un competidor para perjudicar su reputación.
Esa cuarta línea es la que más veces rompe un negocio con buena fe. Un cartel que dice «nómbrame en tu reseña, soy Marta» o un objetivo interno de «diez reseñas esta semana» entran de lleno en lo que Google describe como manipulación de valoraciones, aunque las reseñas sean sinceras y los clientes estén encantados.
Interpretación de PotencIA, no texto de Google: el sorteo mensual entre quienes dejan reseña no aparece nombrado en la política, pero es un bien entregado a cambio de publicar y encaja en la definición de incentivo. Lo tratamos como prohibido. Lo mismo vale para el café gratis, el 10 % en la siguiente visita y el punto extra en la tarjeta de fidelización.
El filtro previo: la práctica prohibida que se vende como buena idea
Filtrar clientes antes de pedirles la reseña está expresamente prohibido, y es exactamente lo que hacen bastantes herramientas de «gestión de reputación».
El montaje típico: una encuesta interna pregunta «¿cómo ha ido?»; a quien puntúa alto se le enseña el enlace de Google; a quien puntúa bajo se le ofrece un formulario privado de quejas. En inglés se conoce como «review gating». Visto desde fuera parece atención al cliente. Visto desde la política de Maps es «solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva», que está en la lista de lo que no se permite.
La versión analógica es igual de frecuente y no la salva ser artesanal: el camarero que solo saca el QR cuando la mesa ha terminado contenta, o el técnico que solo manda el enlace cuando la reparación ha salido redonda. Si el criterio para pedir la reseña es la satisfacción del cliente, hay filtro.
La regla práctica que usamos nosotros cabe en una frase: el mismo mensaje, a todos los clientes, en el mismo momento del proceso, sin mirar cómo ha ido. Si no puedes automatizar la petición porque tienes que decidir caso por caso a quién se la mandas, ya has construido un filtro.
Qué arriesga tu ficha si te saltas esto
No es una advertencia genérica: Google publica las restricciones concretas. Según su página sobre restricciones por infracciones de políticas, además de retirar las reseñas infractoras puede pasar que:
- el perfil «no podrá recibir nuevas reseñas ni valoraciones durante un periodo determinado»;
- las reseñas que ya tenga «no se mostrarán durante un periodo determinado»;
- se muestre en la ficha «una advertencia... para informar a los consumidores de que se han retirado reseñas falsas».
Google avisa por correo al propietario antes de aplicar una restricción y admite apelación. Pero merece la pena detenerse en la tercera: el castigo no es invisible. Es un cartel público, en tu ficha, delante de gente que estaba decidiendo si llamarte. Un negocio local puede sobrevivir a perder veinte reseñas; sobrevivir a que Google le cuelgue ese aviso en el escaparate digital es otra cosa.
Y hay un detalle que suele pillar por sorpresa: las reseñas retiradas por infringir políticas no se restauran. Lo dice la ayuda sobre reseñas que faltan o se retrasan. El dinero del paquete de reseñas compradas no vuelve, y la reputación que parecían darte tampoco.
El enlace y el código QR oficiales, paso a paso
Google genera para cada ficha un enlace corto y un código QR que llevan directamente al formulario de reseña. Es la vía oficial y no cuesta nada. Según la ayuda de Perfil de Empresa:
- Entra en tu Perfil de Empresa.
- Selecciona Leer reseñas y después Consigue más reseñas.
- Copia el enlace con el icono de copiar, o descarga el QR haciendo clic derecho sobre él y eligiendo Guardar imagen como….
Un aviso que ahorra media hora de frustración: los códigos QR de reseñas solo se pueden generar desde un navegador de ordenador, no desde el móvil. Es la propia ayuda de Google la que lo dice.
La misma página sugiere dónde ponerlo: en los recibos, en los correos de agradecimiento, al final de una conversación de chat y en un QR impreso y visible en la tienda. También se puede enviar por correo, por WhatsApp o en una publicación de Facebook.
Dos condiciones que conviene conocer antes de imprimir nada. La primera: el cliente necesita una cuenta de Google para dejar la reseña, aunque puede crearla con un correo que no sea de Gmail. La segunda, que es criterio nuestro y no de Google: el QR pegado en el mostrador funciona peor de lo que parece, porque pide el esfuerzo en el peor momento —con el abrigo en la mano y alguien esperando detrás— y porque un cartel en el punto de pago se parece demasiado a la presión en el establecimiento que la política prohíbe. El enlace enviado después, cuando el cliente ya está en su casa y con su móvil, es más limpio y más cómodo.
Cuándo pedirla
La respuesta que damos a un negocio local: cuando la experiencia ha terminado del todo, no cuando el cliente aún está dentro. El momento exacto depende del ciclo de cada negocio, no de una regla universal.
Esta es la referencia que usamos, y es criterio propio, no doctrina de Google:
- Restaurante o comercio: el mismo día, unas horas después, si ya tienes el contacto por otra vía legítima (reserva, pedido, club de clientes).
- Clínica, centro de estética o peluquería: al día siguiente de la cita. Ni antes de salir por la puerta ni dos semanas después, cuando el recuerdo se ha diluido.
- Instalador, reforma o servicio técnico: al cerrar el trabajo y comprobar que funciona, no al emitir la factura. La reseña y el cobro no deben llegar en el mismo mensaje.
- Despacho o asesoría: al terminar un asunto concreto con resultado, no en la cuota del mes.
Una sola petición y, como mucho, un recordatorio. Insistir tres veces convierte una petición legítima en presión, y la política de Maps distingue explícitamente entre animar y exigir.
Qué escribir: plantilla neutral
Una petición limpia tiene cuatro elementos y ninguno más: quién eres, qué hizo esa persona contigo, el enlace y una salida fácil. No lleva estrellas, ni adjetivos sugeridos, ni condiciones.
Mensaje después del servicio (SMS o WhatsApp):
Hola, [nombre]. Soy [tu nombre], de [negocio]. Gracias por confiar en nosotros para [servicio concreto]. Si te apetece contar tu experiencia en Google, aquí tienes el enlace: [enlace]. Te llevará un minuto y nos ayuda a que otros sepan cómo trabajamos. Y si algo no ha ido como esperabas, respóndeme a este mensaje y lo vemos.
Correo de agradecimiento:
Asunto: Gracias por tu visita del [fecha]
Hola, [nombre]: gracias por venir a [negocio] el [fecha]. Si quieres dejar tu opinión sobre cómo fue, puedes hacerlo aquí: [enlace]. Escribe lo que consideres, sea bueno o no; nos sirve todo. Si prefieres contárnoslo en privado, este correo llega directamente a [persona].
Fíjate en la última frase de los dos. La salida en privado va siempre después del enlace y abierta a todo el mundo, no antes y no solo para quien parece descontento. Esa diferencia de orden es la que separa una atención al cliente normal de un filtro previo.
Y el cartel del local, si decides ponerlo, dice solo esto: «Tu opinión en Google nos ayuda», con el QR debajo. Sin «déjanos cinco estrellas». Sin el nombre de ningún empleado.
Qué hacer con las reseñas negativas
Respóndelas. Es lo que Google recomienda por escrito y lo que ve el siguiente cliente que aterrice en tu ficha. Sus consejos para conseguir más reseñas incluyen una idea que a muchos dueños les cuesta aceptar: «Una combinación de comentarios positivos y negativos suele parecer más fiable».
Lo que la misma página aconseja al responder:
- Nunca compartas información privada del autor ni le ataques personalmente. Puedes pedirle que te contacte por teléfono o correo para resolverlo.
- Sé breve. Las respuestas largas «podrían abrumar» al lector.
- Compórtate «como un amigo, no como un vendedor»: quien escribe la reseña ya es cliente, no hace falta ofrecerle promociones.
- Firma con tu nombre o tus iniciales. Google dice que así la respuesta «parecerá más auténtica».
- No hace falta responder a todas. Textualmente: «no hace falta que des las gracias públicamente al autor de cada reseña». A las negativas, sí.
Denunciar solo cabe cuando la reseña infringe las políticas de contenido —no cuando simplemente es injusta o duele—, y para eso está el procedimiento de denuncia de reseñas inapropiadas.
Por qué la reseña no aparece (y por qué no es culpa tuya)
Antes de repetir la petición o de sospechar del cliente, mira la lista oficial. La ayuda sobre reseñas que faltan o se han retrasado recoge cinco motivos:
- Las reseñas se revisan para comprobar que cumplen las políticas y «este proceso puede tardar unos días».
- Si has combinado Perfiles de Empresa recientemente, las reseñas de ambos pueden tardar unos días en aparecer.
- Los clientes con teléfonos o software antiguos pueden tener problemas para dejarlas.
- Las retiradas por infringir políticas no se restauran.
- Google puede inhabilitar temporalmente las reseñas de determinados perfiles o categorías «para proteger a los propietarios de las empresas».
Este último punto tiene un caso concreto y poco conocido: los centros que imparten educación general a alumnos de entre 6 y 18 años ya no pueden tener reseñas. Google retira las existentes y no admite nuevas. Universidades, guarderías o escuelas de natación quedan fuera de ese cambio.
Lo que además dice la ley española
Esto no es política de una empresa privada, es norma aplicable en España, y va más allá de lo que haga Google con su ficha.
La Ley 3/1991, de Competencia Desleal, en su artículo 27, considera desleales por engañosas las prácticas que «añadan o encarguen a otra persona física o jurídica que incluya reseñas o aprobaciones de consumidores falsas, o distorsionen reseñas de consumidores o usuarios o aprobaciones sociales con el fin de promocionar bienes o servicios» (apartado 8). El apartado 7 alcanza a quien afirma que las reseñas «son añadidas por consumidores y usuarios que han utilizado o adquirido realmente el bien o servicio, sin tomar medidas razonables y proporcionadas para comprobar» que sea cierto. Esa redacción está en vigor desde el 28 de mayo de 2022.
Y si además publicas reseñas en tu propia web —el carrusel de testimonios de la home cuenta—, el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios te obliga, en su artículo 20.4, a informar «sobre el hecho de que el empresario garantice o no que dichas reseñas publicadas han sido efectuadas por consumidores y usuarios que han utilizado o adquirido realmente el bien o servicio», y a explicar de forma clara «la manera en que se procesan las reseñas». El mismo artículo añade que las reseñas deben referirse a productos o servicios usados o adquiridos en los treinta días naturales anteriores, y su apartado 6 remata: incumplirlo «será considerado una práctica desleal por engañosa».
Traducido a una tarea concreta: si tu web enseña opiniones de clientes, necesita una línea que explique de dónde salen y si las verificas. Es media hora de trabajo y casi nadie la ha hecho.
El efecto real sobre el posicionamiento
Las reseñas sí influyen, pero no de la forma en que se suele vender. Google sitúa el número de reseñas dentro de la prominencia, uno de los tres factores del posicionamiento local junto con la relevancia y la distancia, y afirma que «cuantas más reseñas y valoraciones positivas, mejor será el posicionamiento local de una empresa». En esa misma página avisa de algo que conviene recordar cuando alguien te prometa el primer puesto: «No se puede solicitar ni pagar por obtener un mejor posicionamiento local en Google».
No hay un número mágico de reseñas, ni Google publica un umbral. Si buscas un diagnóstico completo de la ficha antes de ponerte con esto, el orden que seguimos está en cómo auditar una ficha de Google Business Profile paso a paso, y la diferencia entre trabajar la ficha y trabajar la web está en SEO local y SEO tradicional.
Cómo lo hacemos nosotros
En la puesta en marcha de SEO local dejamos montado un proceso neutral para solicitar reseñas, con plantilla o QR, y después el mantenimiento cubre el seguimiento y las respuestas redactadas y publicadas para hasta quince reseñas nuevas al mes. Los límites están escritos en la página del servicio y son los mismos que defiende este artículo: nunca se compran ni se incentivan reseñas, y no se filtra previamente a los clientes satisfechos.
Una aclaración honesta, la misma que hacemos en cuánto cuesta el SEO local: PotencIA no tiene ficha propia verificada en Google, así que no vamos a enseñarte un contador de reseñas nuestro como prueba de nada. Lo que sí podemos enseñar es el procedimiento y sus límites, que es lo que hay en este artículo.
Fuentes consultadas
- Google, Ayuda de Política de contenido aportado por los usuarios de Maps, Contenido prohibido y restringido: interacciones falsas y manipulación de valoraciones, lista de lo que no se permite a los comerciantes y lista de lo que sí. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- Google, Ayuda de Perfil de Empresa, Consejos para conseguir más reseñas: prohibición de incentivos, prácticas recomendadas, necesidad de una cuenta de Google y consejos para responder. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- Google, Ayuda de Perfil de Empresa, Crear un enlace o un código QR para solicitar reseñas: pasos, limitación del QR al navegador de ordenador y lugares sugeridos para compartirlo. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- Google, Ayuda de Perfil de Empresa, Restricciones de Perfil de Empresa por infracciones de las políticas: bloqueo de nuevas reseñas, ocultación de las existentes, advertencia pública y apelación. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- Google, Ayuda de Perfil de Empresa, Acerca de las reseñas que faltan o que se han retrasado: motivos de retraso, reseñas no restaurables y política sobre centros educativos. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- Google, Ayuda de Perfil de Empresa, Consejos para mejorar el posicionamiento local en Google: relevancia, distancia y prominencia, peso del número de reseñas y advertencia sobre pagar por posicionamiento. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- España, Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, artículo 27, apartados 7 y 8. Texto consolidado del BOE; esa redacción está en vigor desde el 28 de mayo de 2022. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- España, texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, artículo 20, apartados 4 y 6. Texto consolidado del BOE. Consultada el 22 de septiembre de 2026.
- PotencIA Soluciones, alcance y límites publicados del servicio de SEO local: proceso neutral de solicitud de reseñas en la puesta en marcha, hasta quince respuestas al mes en el mantenimiento y compromiso de no comprar, no incentivar y no filtrar. Vigentes a 22 de septiembre de 2026.
Las páginas de ayuda de Google citadas advierten de que pueden incluir contenido traducido automáticamente. Las frases entrecomilladas son las publicadas por Google en su versión en español, que es la que consultamos y la que enlazamos.

