Para comparar dos propuestas de GEO, traduce cada palabra nueva a tres cosas: qué tarea hace alguien, qué te entrega y con qué dato lo compruebas tú. Gana la propuesta que mejor resiste esa traducción, aunque suene menos moderna. Google lo pone fácil: para su Búsqueda, optimizar para la IA generativa «sigue siendo SEO», así que entre dos documentos lo que más cambia suelen ser los nombres, no el trabajo.
Debajo están el método, un diccionario de los términos que más aparecen en estas propuestas, las preguntas que Google ya ha escrito para esto y un ejemplo con dos propuestas para el mismo despacho.
El método: cinco pasos con las dos propuestas sobre la mesa
Se comparan tareas, entregables y datos, no términos. Hace falta un bolígrafo y una hora, no saber de SEO.
- Subraya la jerga. Pon las dos propuestas una al lado de otra y marca cada término que no usarías para explicarle tu negocio a un cliente: GEO, AEO, LLMO, «chunking», «visibility score», «autoridad semántica».
- Escribe la tarea que esconde cada término. Quién hace qué, en qué página o en qué sitio y para cuándo. Si la propuesta no lo dice, pregúntalo por escrito. Un término que no se deja convertir en tarea no se puede comparar con nada.
- Escribe el entregable. Una página reescrita, un
robots.txtcorregido, una ficha de Google completada, un informe con capturas y fechas. «Optimización continua para IA» no es un entregable. - Escribe el dato con el que lo compruebas sin depender de quien cobra. La web publicada, el propio
robots.txt, Search Console, un panel de preguntas con fecha que te entregan entero. - Tacha lo que Google dice que puedes ignorar y compara lo que queda. La lista está en el diccionario de más abajo. Casi siempre queda menos de lo que parecía, y se ve mejor cuál de las dos compra más trabajo real.
El método no predice si ChatGPT o Google te van a nombrar: eso no lo garantiza ninguna de las dos propuestas. Decide cuál compra más trabajo comprobable por el mismo dinero.
Por qué una palabra nueva no dice nada por sí sola
Porque Google trata GEO y AEO como dos nombres para trabajo que ya conocía. En su guía Optimizar tu sitio web para las funciones de IA generativa, actualizada en español el 15 de julio de 2026, responde a la pregunta «¿Qué ocurre con "AEO" y "GEO"?» con esta frase: «Desde la perspectiva de la Búsqueda de Google, optimizar para la búsqueda con IA generativa es optimizarlo para la experiencia de búsqueda y, por lo tanto, sigue siendo SEO».
Eso no convierte la palabra en un engaño. La misma guía reconoce que los dos términos «se pueden usar para describir el trabajo centrado específicamente en mejorar la visibilidad en las experiencias de búsqueda con IA», y la página de Google ¿Necesitas un especialista en SEO?, actualizada el 10 de junio de 2026, incluye la «Optimización para la IA generativa» entre los servicios útiles que ofrecen agencias y consultorías. Nosotros también usamos la palabra. Lo que significa es que el nombre no añade trabajo: el trabajo hay que leerlo debajo.
Y nadie puede enseñarte un sello que lo certifique. Las directrices de Google sobre herramientas, servicios y consejos de SEO de terceros, del 10 de junio de 2026, mencionan expresamente las herramientas de «AEO» o «GEO» y avisan de que algunos servicios dan a entender que lo que hacen está «aprobado» por la Búsqueda: «Google no evalúa los servicios de terceros, así que desconfía de estas afirmaciones y de quienes las hagan».
Diccionario: qué tarea debería haber debajo de cada término
Cada término de esta lista tiene una tarea real detrás o no la tiene, y la propuesta tiene que decir cuál. Las citas son de la guía de Google sobre funciones de IA generativa, en su apartado «Desmontando mitos», salvo que se diga otra cosa.
- GEO, AEO, LLMO, «SEO para IA». Debajo tiene que haber trabajo con nombre propio: páginas que se reescriben, errores técnicos que se corrigen, fichas que se completan. Si una propuesta cobra «GEO» como partida aparte de «SEO», pide la lista de tareas de cada partida y busca las que se repiten.
- «Chunking», «contenido fragmentado», «formato para LLM». Google lo pone entre lo que puedes ignorar: «no es necesario que dividas tu contenido en partes pequeñas para que la IA lo entienda mejor». Que una página abra con la respuesta y tenga subtítulos claros es buena redacción; partirla para una máquina no justifica una partida.
- «Reescritura para IA», «optimización semántica». La misma guía: «no es necesario que escribas de una forma específica solo para la búsqueda con IA generativa». Reescribir para que una página responda mejor a lo que pregunta tu cliente sí es trabajo. Pide qué páginas y qué pregunta resolverá cada una.
- llms.txt. La Búsqueda de Google «los ignora por completo», según la guía, que añade que crearlo no perjudica ni beneficia en Google. Puede tener sentido para otros sistemas. En la comparación pesa poco más que cero.
- «Schema para IA», «marcado especial para LLM». «Los datos estructurados no son obligatorios para la búsqueda con IA generativa y no es necesario añadir ningún etiquetado especial de schema.org». El marcado de siempre sigue siendo útil para los resultados enriquecidos; lo que no existe es un marcado reservado a la IA.
- «Menciones», «autoridad de marca en LLM», «presencia en foros». Aquí la pregunta es cómo se consiguen. Google dice que buscar menciones no auténticas «no es tan útil como podría parecer» y recuerda que sus funciones de IA dependen de los mismos sistemas que bloquean el spam. Una reseña real, un directorio sectorial donde de verdad estás o una nota de prensa con algo que contar es trabajo legítimo. Sembrar comentarios, no.
- «Entidad», «Knowledge Graph», «optimización de entidad». Suele esconder una tarea útil y fácil de comprobar: que el nombre, la dirección, los servicios y las personas digan lo mismo en tu web, en tu ficha de Google y en los directorios. Pide la lista de sitios que se van a revisar.
- «AI visibility score», «share of voice en IA», «índice de citación». Es una métrica de una herramienta, no de Google ni de OpenAI. Las directrices de terceros lo dicen así: «Las herramientas de terceros no tienen acceso a nuestros datos de posicionamiento internos». Puede servir para seguir una tendencia si te enseñan qué preguntas se lanzan, desde dónde y cuántas veces. Qué mide cada herramienta y qué no, en herramientas GEO para medir la visibilidad en IA.
Las preguntas que Google ya ha escrito para esto
La guía de Google para contratar SEO incluye hoy preguntas pensadas para quien vende GEO. Están en «¿Necesitas un especialista en SEO?», en el apartado sobre evaluar las recomendaciones del especialista y sus herramientas. Hazlas a las dos empresas por escrito y pon las respuestas una al lado de otra:
- «¿Citan documentación oficial de Google como prueba de sus recomendaciones?»
- «Si ofrecen asesoramiento sobre la optimización para experiencias de IA (también conocida como "AEO" o "GEO"), ¿está en consonancia con las directrices oficiales de la Búsqueda de Google sobre la optimización para las funciones de IA generativa?»
- «¿Qué tipo de resultados esperas obtener y en qué plazo de tiempo? ¿Cómo mides el rendimiento de los sitios web?»
La misma página da un criterio que separa una propuesta trabajada de una plantilla: el especialista «debería hacer preguntas sobre qué hace que tu empresa sea única, quiénes son tus competidores, cómo pueden ayudarte los resultados de búsqueda y cómo te encuentran tus clientes». Si una de las dos propuestas no nombra ni a un competidor ni una pregunta real de tus clientes, está escrita para cualquiera.
Y un detalle práctico: si la propuesta empieza con una auditoría, Google recomienda dar solo acceso de lectura a Search Console en esa fase. Los filtros que valen para cualquier servicio de SEO —promesas que descartan, cuentas a tu nombre, empezar por un encargo cerrado— están en cómo elegir un servicio SEO sin comprar promesas. Qué se puede firmar y qué no en el terreno de la IA, en qué se puede prometer en SEO para IA.
Qué debería incluir el trabajo, para tener con qué comparar
Una propuesta de GEO completa para una pyme cubre cuatro frentes: que la web se pueda leer, que merezca usarse como fuente, que tu negocio se identifique igual en todas partes y una medición aparte. Si a una de las dos le falta un frente, esa es la diferencia que importa, más que cualquier término.
- Que se pueda leer. Rastreo permitido en el
robots.txty en el CDN, texto en el HTML y páginas indexadas. Google lo pone como requisito: para aparecer en sus funciones de IA generativa una página «debe estar indexada y ser apta para mostrarse en la Búsqueda de Google con un fragmento». Se comprueba con la web delante. - Que merezca usarse. Páginas que respondan preguntas concretas de tus clientes, con algo que solo tú puedes contar. Según la misma guía, crear contenido único y útil «es lo que tendrá mayor influencia en la presencia de tu sitio en la búsqueda con IA generativa, más que cualquier otra sugerencia de esta guía». Se comprueba leyendo las páginas antes y después.
- Que se te identifique. Ficha de Google, directorios del sector y la página de quién eres diciendo lo mismo. En un negocio local esto pesa tanto como la web.
- Medirlo aparte. Una línea base antes de tocar nada, el informe de IA generativa de Search Console, que solo da impresiones, y un panel de preguntas con fecha. Lo que no puede faltar es la separación entre «la web está preparada» y «hoy te nombran», que son dos datos distintos.
El desglose punto por punto de cómo se revisa cada frente está en qué incluye una auditoría GEO profesional.
Ejemplo: dos propuestas para un despacho laboralista
Es un ejemplo ilustrativo, no un cliente. Un despacho de abogados laboralistas de Valencia, con cuatro abogados, pide presupuesto para «salir en las respuestas de IA» y recibe dos documentos.
La propuesta A ofrece una «estrategia GEO integral» con LLMO, chunking semántico de veinte páginas, implantación de llms.txt, schema para IA, una campaña de menciones en foros y un AI visibility score mensual, con el objetivo de «aumentar un 40 % las citas en IA».
La propuesta B ofrece una revisión técnica de rastreo e indexación, la reescritura de las páginas de despidos, accidentes laborales y reclamaciones de salario para que respondan lo que preguntan los clientes, la ficha de Google y el perfil del colegio de abogados alineados con la web, y un informe trimestral con quince preguntas reales comprobadas con fecha y captura.
Traducida con el método, la propuesta A se queda así:
- El chunking, el llms.txt y el schema para IA caen en la lista de lo que Google dice que puedes ignorar en su Búsqueda.
- Las menciones en foros necesitan una respuesta antes de seguir: quién escribe, dónde y en nombre de quién.
- El visibility score es la métrica de una herramienta: hay que pedir qué preguntas lanza y si te las entregan.
- El 40 % de citas no tiene un dato oficial con el que comprobarse. Por qué eso no se puede firmar está en la pieza sobre promesas enlazada más arriba.
Lo que queda de A puede ser trabajo real, pero el documento no lo enseña. La propuesta B, en cambio, se traduce sola: cada línea tiene tarea, entregable y dato. Suena menos moderna y compra más trabajo comprobable. Antes de descartar A, el despacho debería pedirle por escrito la lista de tareas que hay debajo de cada término; si no llega, la comparación está hecha.
Lo que hemos visto: preparación y aparición no se suman
Una web técnicamente impecable puede no aparecer, y por eso una propuesta que solo vende una de las dos mitades está incompleta. En la página de nuestra herramienta gratuita de auditoría GEO tenemos publicado un caso de nuestras pruebas: una web con 97 de preparación apareció en 1 de 5 preguntas a ChatGPT. La herramienta pasa 33 comprobaciones del código de la web y, aparte, hace una muestra de preguntas de compra a ChatGPT; los dos resultados se dan por separado y no se suman. Si una propuesta te promete subir una nota técnica y otra te promete apariciones, ninguna de las dos está midiendo todo.
Hay un segundo hallazgo, más pequeño, sobre las palabras. Al comparar el párrafo «¿Qué ocurre con "AEO" y "GEO"?» de la guía de Google en español con el original inglés, consultados los dos el 27 de octubre de 2026, la frase final cambia: donde el inglés dice «"AEO" or "GEO" advice or services», la versión española habla de «la optimización para buscadores o la optimización para buscadores geográfica». La versión inglesa marca como última actualización el 10 de julio de 2026 y la española el 15 de julio. Si la traducción de la propia Google confunde «generativa» con «geográfica», a un lector español le puede pasar lo mismo. Cuando una propuesta diga GEO, comprueba si habla de búsqueda con IA o de SEO local, que es otro servicio.
Análisis de PotencIA: también vale para nuestra propuesta
Esto es criterio propio, no una medición. Vendemos este trabajo y tenemos página de servicio GEO para pymes, así que el método se aplica igual a lo que ofrecemos nosotros.
Lo que tenemos escrito allí es que el GEO no es un plan aparte: va dentro de la auditoría, la puesta en marcha, el SEO mensual y el SEO local, sin suplemento. Lo hicimos así porque casi todo lo que mejora la visibilidad en IA es lo mismo que mejora el SEO, y cobrarlo dos veces con dos nombres sería exactamente lo que este artículo enseña a detectar. Que otra empresa lo presupueste separado no es una mala señal por sí solo; lo es si no puede enseñarte qué tareas hay en una partida que no estén ya en la otra.
Y una regla que nos aplicamos: si un término de nuestra propuesta no se puede traducir a una tarea, un entregable y un dato, sobra.
Preguntas relacionadas
¿Es mala señal que una propuesta use la palabra GEO? No. Google la usa en su propia documentación y la incluye en su lista de servicios útiles. La mala señal es que la palabra sustituya a la lista de tareas en vez de acompañarla.
¿Y si las dos propuestas hacen lo mismo con palabras distintas? Entonces deja de comparar el vocabulario y compara quién hace el trabajo, en qué plazo y qué te entregan para comprobarlo. A igualdad de trabajo, gana la que te deja más datos a tu nombre.
¿Qué hago si una empresa no quiere traducir su jerga? Pídelo una vez, por escrito y con los términos subrayados. Si la respuesta repite las mismas palabras, ya sabes lo que hay debajo.
¿Puedo comprobar algo yo antes de pedir propuestas? Sí, y es lo más útil para comparar después. Saber de antemano si tu web se puede rastrear y qué responde hoy ChatGPT cuando alguien pregunta por tu servicio te da una línea base con la que leer las dos propuestas.
Antes de firmar ninguna
Pon las dos propuestas sobre la mesa, subraya cada término nuevo y escribe al lado su tarea, su entregable y su dato. Tacha lo que Google dice que puedes ignorar y compara lo que queda. Si quieres llegar a esa reunión con datos propios, comprueba qué responde ChatGPT sobre tu negocio antes de pedir presupuesto.
Cómo trabajamos el SEO, con el GEO dentro y sin suplemento, está en nuestra página de SEO.
Cómo lo hemos comprobado
Las tres páginas de Google se leyeron en su versión española el 27 de octubre de 2026, con la fecha de última actualización que muestra cada una: la guía de optimización para funciones de IA generativa (15 de julio de 2026; la inglesa, 10 de julio), «¿Necesitas un especialista en SEO?» y las directrices sobre consejos de terceros (las dos, 10 de junio de 2026). El párrafo de AEO y GEO se comparó con la versión inglesa de la misma guía. El caso de la web con 97 de preparación está publicado en la página de la herramienta. El despacho de Valencia es un ejemplo inventado para explicar el método.

